Brian Cage habló con Diario Kayfabe sobre las tres cirugías que amenazaron su carrera, el exigente proceso de rehabilitación y la mentalidad que lo ayudó a regresar a AEW.
Brian Cage reapareció en AEW Dynamite el 13 de mayo de 2026 para responder al reto abierto de Kevin Knight, marcando su regreso a la programación televisiva después de 14 meses fuera de acción. Foto: AEW
Durante décadas, la lucha libre profesional ha estado llena de atletas con físicos impresionantes. Figuras como Hulk Hogan, Randy Savage, Ultimate Warrior, Lex Luger y Batista ayudaron a definir distintas generaciones gracias a su presencia física y capacidad para conectar con el público.
En la actualidad, pocos luchadores generan ese mismo nivel de asombro como Brian Cage.
A sus 42 años, “The Machine” continúa siendo uno de los atletas más impresionantes de toda la lucha libre profesional. Su combinación de fuerza, tamaño, explosividad y acondicionamiento físico lo ha convertido en una figura única dentro de la industria.
Sin embargo, detrás de ese físico imponente existe una historia de sacrificio que pocos conocen.
Durante más de un año, Cage permaneció fuera de acción mientras enfrentaba múltiples lesiones que requirieron tres cirugías. Lo que parecía un simple proceso de recuperación terminó convirtiéndose en uno de los retos más difíciles de toda su carrera.
Recientemente, Brian Cage conversó con Diario Kayfabe y False Finish HQ sobre las dificultades que enfrentó durante su ausencia, el proceso que siguió para mantenerse en forma y las metas que mantiene para esta nueva etapa de su carrera.
Más de dos décadas construyendo una reputación
Antes de convertirse en una figura reconocida dentro de AEW, Brian Cage construyó una trayectoria que lo llevó por algunas de las empresas más importantes del mundo.
A lo largo de su carrera ha competido para AEW, ROH, AAA, TNA, NJPW y Lucha Underground. Además, ha conquistado múltiples campeonatos y ha desarrollado una reputación como uno de los competidores más dominantes de su generación.
Su combinación de fuerza y agilidad le permitió destacar desde sus primeros años. Pocos atletas de su tamaño son capaces de ejecutar movimientos aéreos con la facilidad que ha mostrado durante gran parte de su carrera.
Esa capacidad física también hizo que las lesiones representaran una amenaza particularmente seria para su futuro.
Tres cirugías y el momento más difícil de la recuperación
La ausencia de Brian Cage terminó siendo mucho más larga de lo que inicialmente esperaba.
Cuando se le preguntó sobre el mayor desafío que enfrentó durante su recuperación, el veterano recordó el momento en que descubrió que necesitaría una tercera cirugía.
Inicialmente, Cage decidió aprovechar el tiempo que ya estaría fuera de acción debido a un desgarro de cuádriceps para someterse también a una operación en la rodilla derecha. La idea era resolver varios problemas físicos al mismo tiempo y regresar completamente recuperado.
Sin embargo, los planes cambiaron.
“Definitivamente fue descubrir que tendría una tercera cirugía después de decidir operarme la rodilla derecha mientras ya estaba fuera de acción por meses debido al desgarro de cuádriceps. Eso hizo que el día a día fuera difícil y que la rehabilitación fuera terrible.”
Brian Cage posa en un gimnasio mientras continúa su preparación física. La imagen fue compartida a través de las redes sociales del luchador.
La noticia representó un duro golpe para un atleta acostumbrado a depender de su cuerpo para competir al más alto nivel.
Aun así, decidió transformar la frustración en motivación.
“Estaba intentando ahorrar tiempo para regresar sintiéndome genial y evitar volver a pasar por cirugía. Exactamente eso fue lo que terminó ocurriendo. Fue devastador, pero también encendió un fuego aún más grande dentro de mí.”
La disciplina que mantuvo a Brian Cage en forma
Uno de los aspectos que más llamó la atención tras su regreso fue su condición física.
Muchos fanáticos incluso señalaron que lucía mejor que antes de las lesiones.
Según explicó Cage, mantenerse activo durante la recuperación se convirtió en una prioridad absoluta.
“Trabajé muy duro mientras estuve fuera. Incluso sin hacer cardio o entrenar piernas. Me aseguré de mantenerme activo para que regresar a la mejor forma posible fuera más fácil.”
Su compromiso comenzó apenas días después de cada procedimiento.
“Estaba en el gimnasio apenas unos días después de cada cirugía.”
La rutina que describió refleja el nivel de disciplina que mantuvo durante todo el proceso.
“Tomaba Uber para ir al gimnasio, luego a rehabilitación y después regresar a casa mientras utilizaba un andador. Hice que funcionara. No había excusas.”
Esa mentalidad le permitió mantenerse enfocado cuando muchos atletas habrían reducido considerablemente su actividad física.
Una lesión que nunca cambió sus objetivos
Las lesiones suelen cambiar la perspectiva de muchos luchadores sobre sus carreras.
Sin embargo, ese no fue el caso de Brian Cage.
Aunque el tiempo fuera del ring le permitió reflexionar sobre ciertos aspectos de su personaje y estilo de lucha, nunca dudó que volvería a competir.
“Me hizo reflexionar sobre tal vez cambiar o evolucionar un poco mi personaje y mi estilo dentro del ring. Estaba emocionado por intentar regresar de una manera diferente.”
A pesar de esa reflexión, sus metas permanecieron intactas.
“Nunca tuve dudas de que regresaría y tampoco cambió mis metas o aspiraciones.”
El regreso al cuadrilátero antes de AEW
Antes de reaparecer en la programación de AEW, Cage ya había comenzado a trabajar nuevamente en el circuito independiente.
Su primer combate de regreso ocurrió en marzo.
Brian Cage toma ventaja sobre Lio Rush durante un intenso intercambio físico en AEW Dynamite. Foto: AEW
Posteriormente, retomó una agenda bastante ocupada.
“Mi primera lucha de regreso fue técnicamente en marzo. Hice varios eventos independientes antes de volver a AEW y fue increíble.”
Para el veterano, regresar a la carretera significó recuperar una parte importante de su identidad.
“Me sentí como yo mismo otra vez. Viajando, luchando, trabajando en distintas ciudades. Estaba bastante ocupado y tenía muchos compromisos fuera de la lucha libre también.”
La llamada de AEW y una carrera contra el reloj
El regreso oficial a AEW llegó de manera inesperada.
Según explicó, recibió la llamada para volver a la empresa un martes por la noche cuando ya tenía múltiples compromisos programados.
Lo que ocurrió después fue una auténtica carrera contra el tiempo.
“Cuando recibí la llamada para volver a AEW era tarde en la noche del martes. Tenía una agenda llena y ni siquiera estaba en casa.”
La preparación continuó durante toda la madrugada.
“Regresé, entrené piernas porque ahora tendría que viajar todo el miércoles para Dynamite. Preparé todo para el fin de semana y para mis compromisos. Terminé cerca de las tres de la mañana.”
Horas después ya estaba camino al aeropuerto.
“Me levanté a las 5:40 de la mañana para ir al aeropuerto y no llegué al recinto para la lucha contra Kevin Knight hasta las siete de la noche.”
Al llegar a la arena, todavía debía completar varios procesos médicos antes de competir.
“Fui directamente a revisión médica, tuve que recibir autorización de la comisión atlética estatal y luego recibir tratamiento físico. Ni siquiera vi el vestidor.”
Brian Cage levanta a Orange Cassidy desde la esquina superior para ejecutar una espectacular superplex en AEW Dynamite. Foto: AEW
Su regreso terminó siendo tan acelerado como inesperado.
“Me cambié justo después de bajarme de la mesa y fui directamente a Gorilla Position para la lucha.”
El mensaje que Brian Cage quiere enviar en esta nueva etapa
Después de superar tres cirugías que amenazaron su carrera, Cage tiene claro qué desea demostrar.
“Quiero recordarle a todos quién soy, qué tan bueno soy, qué tan versátil puedo ser y que, teniendo todas las excusas posibles, nunca utilicé ninguna.”
Además, considera que todavía tiene mucho que ofrecer dentro de la industria.
“Tengo 42 años, llevo más de 20 años haciendo esto y acabo de regresar de tres cirugías que amenazaban mi carrera.”
El veterano asegura que su mejor versión aún puede estar por delante.
“No solo estoy en la mejor forma de mi vida, sino que también me siento mejor que nunca. No voy a ir a ninguna parte pronto.”
Brian Cage todavía tiene mucho por demostrar
La historia reciente de Brian Cage no trata únicamente sobre lesiones o cirugías.
También habla de disciplina, resiliencia y determinación.
Muchos luchadores habrían considerado reducir el ritmo después de enfrentar tres procedimientos que pusieron en riesgo su carrera. Sin embargo, Cage eligió el camino opuesto.
A los 42 años continúa entrenando, viajando y compitiendo al más alto nivel.
Si algo dejó claro durante esta conversación, es que no piensa utilizar excusas ni bajar el ritmo.
Después de más de dos décadas dentro de la lucha libre profesional, Brian Cage sigue convencido de que aún tiene mucho por demostrar.
Entrevista realizada por Aurelio Torres para Diario Kayfabe y False Finish HQ.