Ricky Saints: El camino de Nueva Orleans al Campeonato de los Estados Unidos

Ricky Saints llega a Night of Champions con una historia única. De ser pasado por alto en AEW a convertirse en Campeón de NXT.

Este próximo 27 de junio de 2026, en el Kingdom Arena de Riad, Ricky Saints tendrá la oportunidad más grande de su carrera en el roster principal. El Campeonato de los Estados Unidos de Trick Williams estará en juego. Para entender la magnitud de este momento, hay que conocer el viaje completo de este luchador de Nueva Orleans.

Los comienzos: Texas, NWA y el hambre de demostrar algo

Richard Andrew Starks nació el 21 de febrero de 1990 en Nueva Orleans, Luisiana. Desde niño, la lucha libre fue su pasión. The Undertaker y Mankind fueron sus referentes. Alrededor de los siete años, tomó una decisión: sería luchador profesional.

Su carrera comenzó en 2012 en el circuito independiente de Texas. En octubre de ese mismo año, debutó en NWA Velocity Pro Wrestling con un combate de triple amenaza en el evento Haunted Havoc en Austin. Aquellos primeros años fueron de trabajo constante y muchas derrotas. La ruta fue larga y sin atajos.

En ese período, WWE lo utilizó en varias ocasiones como talento de relleno. En agosto de 2012, perdió en menos de un minuto ante Jinder Mahal en SmackDown. Años después, cayó ante Kane en Main Event y perdió junto a Aaron Solo contra The Revival en Raw. Cada aparición era una derrota. Sin embargo, nada de eso lo detuvo.

Mientras trabajaba el circuito de Texas, acumuló títulos regionales en empresas como ACW, Inspire Pro y otras promociones locales. Fue el campeón televisado de ACW durante 651 días. Además, ganó múltiples campeonatos en parejas. Nadie lo estaba viendo desde afuera. Pero él seguía mejorando.

La NWA y el primer título de relevancia nacional

En 2019, su nombre comenzó a resonar en la National Wrestling Alliance. En octubre de ese año, debuted en NWA Power. Poco después, participó en un torneo para determinar al primer Campeón Mundial de Televisión de la NWA.

En el evento Hard Times del 24 de enero de 2020, fue imparable. Derrotó a Eddie Kingston, Matt Cross, Tim Storm y finalmente a Trevor Murdoch en la final. Así se convirtió en el inaugural Campeón Mundial de Televisión de la NWA. Era el reconocimiento que llevaba años esperando.

Ese título fue la señal para que All Elite Wrestling pusiera atención.

AEW: cinco años de altas y bajas con un talento sin techo

El 17 de junio de 2020, Ricky Starks debutó en AEW Dynamite de manera sorpresiva. Respondió el desafío abierto de Cody Rhodes por el Campeonato TNT. Perdió la lucha. Pero Tony Khan lo contrató de inmediato. Algo especial había en ese luchador de Nueva Orleans.

Starks se alineó con Team Taz junto a Brian Cage y Powerhouse Hobbs. La facción fue protagonista de importantes historias durante 2020 y 2021. Además, desarrolló una rivalidad intensa con Darby Allin que destacó en múltiples episodios de Dynamite.

En julio de 2021, durante Fyter Fest, derrotó a Brian Cage para conquistar el Campeonato FTW. Comenzó así el reinado más largo en la historia del título hasta ese momento: 378 días. Fue un campeón activo y dominante. Sin embargo, HOOK finalmente lo derrotó en julio de 2022, poniendo fin a esa historia.

Limites creativos en AEW

A pesar de ese logro, AEW nunca terminó de empujarlo al nivel que su talento merecía. Era consistentemente uno de los mejores luchadores del roster. Sus promos eran afilados y carismáticos. En el ring, combinaba velocidad, técnica y carisma natural. Pero los grandes momentos parecían siempre esquivos.

En 2023, ganó la Copa Owen Hart para Hombres, derrotando a rivales de primer nivel en el torneo. También protagonizó una rivalidad memorable con Bryan Danielson. Sin embargo, problemas con la dirección de la empresa lo alejaron de la pantalla por meses. Fue un período frustrante para uno de los talentos más completos de la compañía.

Mientras tanto, junto a Big Bill, encontró una victoria inesperada. El 7 de octubre de 2023 en AEW Collision, derrotaron a FTR en apenas cuatro minutos para conquistar los Campeonatos Mundiales en Parejas de AEW. El reinado duró 123 días, hasta que Sting y Darby Allin se los arrebataron en febrero de 2024.

Su último combate en AEW llegó en marzo de 2024. En febrero de 2025, fue liberado de la empresa. Cinco años que produjeron momentos brillantes, pero también dejaron la sensación de que su techo nunca fue explorado por completo.

WWE y el renacimiento como Ricky Saints

Solo un día después de su salida de AEW, WWE llamó a la puerta. El 11 de febrero de 2025, Ricky Starks atravesó la multitud durante NXT y tomó el micrófono. Nadie esperaba ese momento.

“Si NXT es el futuro de la lucha libre profesional, necesitas a la superestrella más absoluta del futuro”, declaró aquella noche. El mensaje estaba claro. El 18 de febrero firmó su contrato y adoptó un nuevo nombre: Ricky Saints. Una nueva identidad. Un nuevo capítulo.

La reacción del universo WWE fue inmediata y positiva. Su llegada generó expectativa genuina. Muy pronto demostraría por qué.

NXT: de nuevo firma a doble campeón en tiempo récord

El ascenso de Ricky Saints en NXT fue vertiginoso. El 1 de abril de 2025, apenas semanas después de firmar, derrotó a Shawn Spears para conquistar el Campeonato Norteamericano de NXT. Era su primer título individual en WWE. Llegó con rapidez inusual.

Retuvo el campeonato ante Ethan Page en Stand & Deliver. También lo defendió ante Lexis King. Sin embargo, el 27 de mayo, Ethan Page le quitó el título terminando un reinado de 56 días. La derrota fue un golpe, pero no fue el final de la historia.

Saints reorganizó su camino y apuntó más alto: el Campeonato de NXT. El 26 de agosto de 2025, derrotó a Josh Briggs para convertirse en el retador número uno al título que sostenía Oba Femi.

No Mercy 2025: el shock que nadie vio venir

Oba Femi llevaba 262 días de reinado cuando Ricky Saints lo desafió en No Mercy el 27 de septiembre de 2025. Femi era considerado prácticamente invencible dentro de NXT. Pocos le daban oportunidades reales a Saints de salir con el título.

Lo que ocurrió aquella noche fue uno de los momentos más impactantes de NXT en años. Saints derrotó a “The Ruler” y se coronó como nuevo Campeón de NXT. La revolución había sido televisada, como él mismo prometió al llegar.

Durante su reinado, renovó su rivalidad con Trick Williams. Los derrotó en Halloween Havoc y luego en un brutal combate de Last Man Standing. Ambas victorias mostraron la resistencia y el nivel de Saints bajo presión extrema.

Femi regresó eventualmente para reclamar lo que consideraba suyo. En NXT Deadline del 6 de diciembre de 2025, en San Antonio, Texas, recuperó el campeonato en la lucha inaugural del evento. Saints perdió el título tras un reinado de 70 días. Al finalizar el combate, extendió la mano a Femi en un gesto de respeto. El nuevo campeón la aceptó.

El capítulo de NXT había terminado. Pero la historia apenas comenzaba.

El roster principal: debut contra el campeón y el inicio de una nueva rivalidad

El 1 de mayo de 2026, Saints debutó en el roster principal con un golpe de efecto. Interrumpió una promo del Campeón Indiscutible de WWE, Cody Rhodes, y lo desafió a una lucha aquella misma noche. A pesar de caer ante el campeón, la actuación fue sólida e impresionante para un debut. La derrota no empañó el mensaje: Saints había llegado al roster principal con la misma actitud que lo caracteriza.

Rápidamente, su nombre comenzó a aparecer en la conversación del Campeonato de los Estados Unidos. Trick Williams, quien conquistó el título ante Sami Zayn en WrestleMania 42, se convirtió en el objetivo. Carmelo Hayes también perseguía esa oportunidad, lo que generó un triángulo de rivalidades que dominó el ambiente de SmackDown por semanas.

La dinámica entre los tres fue intensa. Saints y Hayes se enfrentaron en múltiples ocasiones. Los resultados fueron divididos. La tensión escaló con cada semana que pasaba. El 22 de mayo, Saints interfirió en la lucha entre Williams y Hayes para evitar que Carmelo ganara. Hayes lo atacó backstage y le dejó claro que no toleraría más interferencias.

La situación llegó a su punto de ebullición el 12 de junio en SmackDown. Williams convocó a ambos al ring y propuso que se enfrentaran entre sí para determinar al contendiente número uno. El ambiente fue cargado desde el inicio. Saints aprovechó una distracción para empujar a Hayes hacia Williams, encendiendo el caos.

El boleto a Night of Champions: una victoria polémica pero decisiva

El 19 de junio en SmackDown, Saints y Hayes se enfrentaron en la lucha definitiva por el contendiente número uno. Fue un combate de alta intensidad con múltiples intercambios y momentos de golpe y contragolpe.

Hayes conectó su Dirty Diana y casi lo cerró con el Nothing But Net. Sin embargo, Saints esquivó la movida final y aprovechó un conteo rápido con los pies en las cuerdas para conseguir la victoria de manera controversial. La actuación generó debate. Saints tomó el camino corto. Pero el resultado fue oficial.

De inmediato fue anunciado como el contendiente número uno al Campeonato de los Estados Unidos. Su primer combate de gran magnitud en el roster principal llegará mañana en Riad.

Un luchador diferente: el sello distintivo de “The Absolute”

Parte del atractivo de Saints es cómo mezcla su personalidad única con influencias claras de leyendas del pasado. En NXT, comenzó a utilizar el “Old School” en sus combates como homenaje visible a The Undertaker, su ídolo de infancia. El gesto conecta con el público y añade profundidad a su personaje.

Su estilo en el ring combina velocidad aérea, trabajo técnico y la capacidad de contar historias dentro del cuadrilátero. En el micrófono, su seguridad y carisma son innatos. Esa combinación es escasa en cualquier vestuario del mundo.

Además, a diferencia de muchos luchadores que llegan por primera vez a WWE sin historial serio, Saints acumula logros reales. Es el primer Campeón Mundial de Televisión de la NWA. Es ex Campeón FTW. Ex Campeón en Parejas de AEW. Ex Campeón Norteamericano de NXT. Ex Campeón de NXT. El currículum habla por sí solo.

Night of Champions: el momento para consolidar su llegada

Ricky Saints tendrá delante a Trick Williams, quien ha construido un reinado sólido respaldado por una conexión genuina con el público. Williams es popular, talentoso y un campeón que ha demostrado su valía en cada defensa. No será un objetivo fácil.

Sin embargo, Saints llega con algo importante a su favor: la historia de su carrera demuestra que prospera ante el reto. Ganó el título de NXT cuando nadie lo esperaba. Derrotó a Oba Femi cuando todos apostaban por Femi. No es ajeno a las situaciones de adversidad.

Una victoria mañana cambiaría la conversación en SmackDown de manera significativa. Consolidaría su llegada al roster principal y lo ubicaría como uno de los nombres más importantes de la marca azul. Sería también el capítulo más grande de una carrera que comenzó con derrotas en cuestión de segundos ante Jinder Mahal.

El camino desde Nueva Orleans hasta el Kingdom Arena de Riad ha sido largo. Ha incluido años en el circuito independiente, noches de derrota como talento de relleno, altibajos en AEW y una segunda vida en WWE que pocos imaginaban tan exitosa. Night of Champions 2026 podría ser el momento que lo cambia todo.

La revolución, como él mismo prometió, será televisada.

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