Mercedes Moné: de Sasha Banks a The CEO, la historia de una luchadora que cambió la industria

La carrera completa de Mercedes Moné, desde sus comienzos y la era de Sasha Banks hasta convertirse en The CEO. Su historia, títulos y legado.

Mercedes Moné llegará nuevamente a Wembley Stadium con una carrera que ya no necesita validación. Ha ganado campeonatos alrededor del mundo, encabezó WrestleMania y ayudó a romper varias barreras dentro de WWE. Además, convirtió una complicada salida de aquella empresa en el comienzo de una segunda vida profesional.

Durante más de una década, Mercedes ha evolucionado frente al público. Primero fue Mercedes KV, una joven que buscaba abrirse camino en las independientes. Después llegó Sasha Banks, uno de los nombres fundamentales de la revolución femenina de WWE. Finalmente apareció Mercedes Moné, una luchadora dispuesta a controlar su carrera y llevarla más allá de una sola compañía.

Los números ayudan a entender la magnitud de su trayectoria. Moné ha sido campeona en WWE, NJPW, AEW, CMLL y numerosas promociones internacionales. En 2025 llevó su etapa de “Belt Collector” hasta acumular 13 cinturones físicos relacionados con 11 campeonatos activos. Pro Wrestling Illustrated también la colocó en el primer lugar de su Women’s 250 de 2025.

Sin embargo, la verdadera importancia de Mercedes Moné no se encuentra únicamente en una vitrina llena de oro. Su carrera también cuenta la evolución de la lucha libre femenina durante los últimos 15 años.

Sasha Banks ayudó a demostrar que las mujeres podían ocupar los eventos estelares. Mercedes Moné, posteriormente, demostró que una de aquellas estrellas podía abandonar WWE, reconstruir su identidad y seguir teniendo relevancia mundial.

Ahora, mientras se prepara para regresar a Wembley Stadium en AEW All In 2026, resulta apropiado mirar hacia atrás. Porque para entender a “The CEO” primero hay que conocer a la joven que soñaba con convertirse en luchadora.

Antes de Sasha Banks: los primeros años de Mercedes Varnado

Mercedes Justine Kaestner Varnado nació el 26 de enero de 1992 en Fairfield, California. Durante su infancia, su familia se mudó varias veces por Estados Unidos mientras buscaba recursos adecuados para su hermano Joshua. Finalmente, se establecieron en el área de Boston, lugar que terminaría convirtiéndose en el punto de partida de su carrera profesional.

La lucha libre ocupaba un lugar importante en su vida desde muy joven. Mercedes creció observando diferentes estilos y desarrolló una admiración especial por Eddie Guerrero. Aquella conexión nunca desapareció. Años después, incorporaría homenajes mediante movimientos, gestos y vestimenta inspirada en uno de sus grandes ídolos. WWE incluso ha documentado públicamente la influencia que Guerrero tuvo sobre ella.

Al mismo tiempo, Mercedes comenzó a interesarse por la lucha libre femenina japonesa. Manami Toyota y Aja Kong estuvieron entre las figuras que ampliaron su visión sobre lo que una mujer podía lograr dentro del ring. No se trataba solamente de entretenimiento. Para ella, Japón representaba una escuela completamente distinta y una meta que parecía lejana.

Ese detalle resulta especialmente importante cuando observamos su carrera completa. Muchos años después, cuando dejó WWE y pudo decidir nuevamente su futuro, uno de los primeros lugares que eligió fue precisamente Japón.

Mercedes KV y una carrera que comenzó desde abajo

Antes de los grandes escenarios existió Mercedes KV.

Varnado comenzó a entrenar en Massachusetts y finalmente debutó como luchadora profesional el 8 de agosto de 2010. Tenía apenas 18 años y estaba muy lejos de la infraestructura que encontraría posteriormente en WWE. Su desarrollo ocurrió principalmente dentro de Chaotic Wrestling y otras empresas del circuito independiente de Nueva Inglaterra.

Aquella etapa le permitió construir fundamentos antes de convertirse en una figura televisiva. Mercedes necesitaba aprender a trabajar frente a públicos pequeños, adaptarse a diferentes rivales y construir una presencia propia sin depender de una gran producción.

El progreso no tardó demasiado en convertirse en resultados. En diciembre de 2011 derrotó a Alexxis en una lucha “I Quit” para conquistar el Campeonato Femenino de Chaotic Wrestling. Mantendría el título hasta abandonar la empresa tras conseguir una oportunidad mucho mayor.

WWE terminó contratándola en 2012.

Aquel acuerdo cerró la etapa de Mercedes KV, pero también comenzó el proceso que transformaría a Varnado en una de las mujeres más reconocidas de su generación.

Todavía faltaba encontrar el personaje adecuado.

Ese personaje terminaría llamándose Sasha Banks.

El nacimiento de Sasha Banks en NXT

La primera versión de Sasha Banks no era todavía “The Boss”.

Mercedes tenía habilidad dentro del ring, pero su personaje necesitaba una identidad capaz de transmitir la misma seguridad que mostraba cuando luchaba. Durante su desarrollo en NXT comenzó un proceso de cambio que resultaría decisivo para su carrera.

Sasha Banks encontró esa identidad en una mujer arrogante, ambiciosa y consciente de su propio valor. La presentación comenzó a acompañar esa transformación. Los lentes, las cadenas, la vestimenta y una actitud mucho más marcada hicieron que Banks dejara de mezclarse con el resto del elenco.

La influencia de Dusty Rhodes durante aquellos años también fue importante. NXT se convirtió en un laboratorio donde muchos talentos podían encontrar la versión definitiva de sus personajes. Sasha fue uno de los mejores ejemplos.

Sin embargo, el personaje por sí solo no habría sido suficiente. Banks necesitaba demostrar que podía respaldar aquella confianza dentro del ring.

Lo hizo.

Durante los siguientes años, Sasha Banks terminaría formando parte de una generación que cambió para siempre la manera en que WWE veía a su división femenina.

Las Four Horsewomen y el cambio que necesitaba WWE

Charlotte Flair, Becky Lynch, Bayley y Sasha Banks llegaron a representar algo mucho mayor que cuatro luchadoras exitosas. Con el tiempo, serían conocidas colectivamente como las Four Horsewomen de WWE.

El contexto resulta fundamental. Durante años, muchas mujeres dentro de WWE recibían luchas cortas, historias limitadas y una presentación que frecuentemente colocaba la apariencia por encima de la competencia. NXT comenzó a ofrecer una alternativa.

Las mujeres podían recibir tiempo, historias importantes y combates presentados con la misma seriedad que los hombres.

Banks encajó perfectamente en aquella evolución.

En febrero de 2015 conquistó el Campeonato Femenino de NXT durante TakeOver: Rival. Para hacerlo, derrotó a Charlotte Flair, Bayley y Becky Lynch en una Fatal Four-Way. La victoria confirmó que Sasha ya no era simplemente una luchadora prometedora. Ahora era una de las principales figuras de NXT.

Meses después defendió exitosamente el campeonato contra Becky Lynch en TakeOver: Unstoppable. WWE terminaría incluyendo ese combate entre sus mejores luchas de 2015.

Sin embargo, ninguna rival estuvo tan ligada al crecimiento de Sasha Banks como Bayley.

Y ninguna lucha representó mejor aquella nueva era que lo ocurrido en Brooklyn.

Sasha Banks contra Bayley: una lucha que cambió las expectativas

NXT TakeOver: Brooklyn del 22 de agosto de 2015 continúa siendo uno de los eventos más importantes en la historia de la división femenina de WWE.

Sasha Banks llegó como campeona. Bayley, por su parte, perseguía una victoria que había escapado repetidamente de sus manos. La historia funcionaba porque ambas representaban polos completamente distintos.

Sasha era arrogante, agresiva y estaba convencida de su superioridad. Bayley representaba perseverancia, vulnerabilidad y una conexión emocional muy distinta con el público.

Cuando finalmente se enfrentaron, produjeron algo que superó la rivalidad.

Bayley derrotó a Banks y conquistó el Campeonato Femenino de NXT. Después del combate, Charlotte Flair y Becky Lynch aparecieron para acompañarlas. La imagen de las cuatro juntas se convirtió rápidamente en uno de los símbolos de aquella generación.

Pero la historia no terminó en Brooklyn.

El 7 de octubre volvieron a enfrentarse durante NXT TakeOver: Respect. Esta vez disputaron una Iron Man Match de 30 minutos. Fue la primera lucha femenina de ese tipo dentro de WWE y también llevó a las mujeres al evento estelar de un TakeOver.

Aquellos combates demostraron algo que posteriormente parecería normal: una lucha femenina podía ser una de las principales atracciones del espectáculo.

En 2015, todavía era una declaración.

El roster principal y una revolución que necesitaba resultados

Sasha Banks llegó oficialmente al roster principal durante el verano de 2015, junto con Charlotte Flair y Becky Lynch.

WWE presentó inicialmente aquella etapa bajo el concepto de “Divas Revolution”. Con el tiempo, la empresa abandonaría la palabra “Divas” y comenzaría a hablar de una “Women’s Evolution”.

El cambio de nombre era importante, pero las luchadoras necesitaban algo mucho más valioso: oportunidades reales.

Banks comenzó formando Team B.A.D. junto a Naomi y Tamina. Sin embargo, quienes habían visto su trabajo en NXT sabían que su techo estaba mucho más alto.

WrestleMania 32 presentó una primera muestra. Sasha enfrentó a Charlotte Flair y Becky Lynch por el nuevo Campeonato Femenino de WWE. Aunque Charlotte ganó aquella noche, la presentación del campeonato marcó el final de una época y el comienzo de otra.

WWE comenzaba a tratar nuevamente a sus mujeres como luchadoras y no simplemente como “Divas”.

Sasha no ganó el campeonato en WrestleMania, pero pronto llegaría su momento. También comenzaría una rivalidad que abriría varias puertas históricas.

Charlotte Flair estaba esperando.

Sasha Banks y Charlotte Flair llevan a las mujeres al evento estelar

La rivalidad entre Sasha Banks y Charlotte Flair dominó buena parte de la división femenina de Raw durante 2016.

Las dos intercambiaron el Campeonato Femenino de Raw varias veces, algo que también generó críticas. Algunos de los reinados de Sasha fueron demasiado cortos y nunca tuvieron el desarrollo que merecían. Sin embargo, evaluar aquella rivalidad solamente por la duración de los campeonatos sería ignorar su importancia.

Banks derrotó a Charlotte durante Raw en julio de 2016 para conquistar su primer campeonato femenino del roster principal. A partir de ese momento, ambas comenzaron a ocupar espacios que WWE rara vez había entregado a sus mujeres.

La culminación llegó el 30 de octubre de 2016 en Boston.

Sasha Banks y Charlotte Flair se convirtieron en las primeras mujeres en competir dentro de Hell in a Cell. Además, cerraron el espectáculo. WWE estaba colocando por primera vez una lucha femenina como evento estelar de uno de sus PPV principales. La propia compañía continuaría destacando aquel logro años después.

No fue una revolución creada únicamente por ellas. Muchas mujeres habían construido la base durante décadas.

Sin embargo, Sasha y Charlotte ayudaron a demostrar que la barrera del evento estelar podía romperse.

Más campeonatos y nuevas primeras veces

A medida que Sasha Banks se estableció en el roster principal, su carrera comenzó a acumular momentos históricos.

En diciembre de 2017 enfrentó a Alexa Bliss en Abu Dhabi. Aquella presentación ayudó a continuar la expansión de la lucha libre femenina de WWE en mercados donde previamente las mujeres habían tenido una presencia mucho más limitada. WWE posteriormente incluyó ese encuentro entre los momentos que definieron la carrera de Banks.

Otro cambio importante llegó en 2019.

Sasha Banks y Bayley habían defendido durante mucho tiempo la creación de campeonatos femeninos en parejas. Finalmente, WWE introdujo esos títulos. Ambas terminaron ganando la Elimination Chamber Match del 17 de febrero de 2019 para convertirse en las primeras Campeonas Femeninas en Pareja de WWE.

Mercedes ha explicado posteriormente que ella y Bayley insistieron durante meses en la creación de aquellos campeonatos. Consideraban que una división con tantas mujeres necesitaba más historias y objetivos que simplemente dos campeonatos individuales.

La victoria representaba uno de sus proyectos personales convertidos en realidad.

Sin embargo, aquella felicidad duró poco.

WrestleMania 35 marcaría el comienzo de una etapa mucho más difícil.

2019: cuando Mercedes dejó de reconocerse detrás de Sasha Banks

Banks y Bayley perdieron los Campeonatos Femeninos en Pareja durante WrestleMania 35. Poco después, Sasha desapareció de la programación de WWE.

Durante meses circularon rumores sobre su futuro. Años después, Mercedes explicó con mayor claridad lo que estaba ocurriendo detrás de escena. Había llegado a un punto de agotamiento donde sentía que Sasha Banks había consumido demasiado espacio dentro de su vida.

En una entrevista con GQ, recordó aquella etapa como un momento donde sentía que había perdido parte de su propia identidad. Había vivido durante años escuchando constantemente el nombre Sasha Banks mientras Mercedes quedaba relegada detrás del personaje.

Varnado pidió salir de WWE, pero Vince McMahon le recomendó tomarse tiempo antes de tomar una decisión definitiva.

Aquella pausa terminó siendo importante.

Mercedes viajó a Japón y entrenó con Meiko Satomura. No se trataba solamente de mejorar dentro del ring. Volver a conectar con la lucha libre japonesa le permitió acercarse nuevamente a una parte del deporte que había amado antes de convertirse en estrella.

Cuando Sasha Banks regresó en 2019, lo hizo con otra energía.

El cabello azul acompañaba una nueva presentación, pero el cambio más importante estaba detrás del personaje.

Había recuperado el deseo de luchar.

2020: Sasha Banks alcanza una nueva dimensión

La pandemia del COVID-19 cambió completamente la lucha libre durante 2020.

WWE pasó meses produciendo televisión sin el público tradicional. La ausencia de aficionados obligó a los luchadores a modificar su forma de trabajar. Sasha Banks y Bayley encontraron una fórmula que las convirtió en dos de las figuras centrales de aquella etapa.

Su alianza comenzó a expandirse por Raw, SmackDown y NXT. Bayley poseía el Campeonato Femenino de SmackDown, mientras Banks eventualmente conquistó el Campeonato Femenino de Raw. Juntas también fueron Campeonas Femeninas en Pareja.

Durante varias semanas controlaron prácticamente toda la conversación alrededor de la división femenina.

Sports Illustrated destacó el peso que ambas tuvieron durante aquel verano, especialmente en una programación obligada a funcionar bajo circunstancias completamente nuevas.

Sin embargo, toda buena alianza en la lucha libre necesita una ruptura.

Bayley atacó brutalmente a Sasha en septiembre. La historia llevó a Banks nuevamente hacia Hell in a Cell, pero esta vez contra la mujer con quien había cambiado NXT cinco años antes.

Sasha derrotó a Bayley y conquistó por primera vez el Campeonato Femenino de SmackDown.

Con aquella victoria completó el Grand Slam femenino de WWE.

El reconocimiento no terminó con el campeonato. Sports Illustrated nombró a Sasha Banks como su Wrestler of the Year de 2020 y la describió como una de las figuras que mejor definió aquel año.

De WWE a Star Wars: Mercedes cruza hacia otro público

Mientras Sasha Banks vivía uno de sus mejores años dentro de WWE, Mercedes Varnado comenzó a descubrir posibilidades fuera del ring.

En 2020 apareció en la segunda temporada de The Mandalorian interpretando a Koska Reeves. El papel la introdujo dentro del universo de Star Wars y llevó su rostro hacia una audiencia que no necesariamente seguía la lucha libre.

La oportunidad tenía otro significado para Mercedes. Durante años había luchado para que las mujeres fueran presentadas como estrellas dentro de WWE. Ahora comenzaba a comprobar que aquella plataforma podía abrir puertas fuera del wrestling.

Sin embargo, el cine y la televisión nunca reemplazaron su principal pasión.

Sasha continuó creciendo dentro de WWE y entró en 2021 como Campeona Femenina de SmackDown.

La siguiente rival sería Bianca Belair.

Aquella historia produciría uno de los momentos más importantes de ambas carreras y otra imagen imposible de separar del legado de Sasha Banks.

Sasha Banks y Bianca Belair hacen historia en WrestleMania 37

WrestleMania 37 devolvió a WWE frente a una audiencia masiva después de más de un año marcado por la pandemia.

La primera noche terminó con Sasha Banks defendiendo el Campeonato Femenino de SmackDown contra Bianca Belair.

El momento antes de sonar la campana sigue siendo una de las imágenes más fuertes del combate. Bianca intentaba controlar sus emociones mientras Sasha sonreía desde la otra esquina. Ambas entendían perfectamente el peso de aquella situación.

Dos mujeres negras estaban encabezando una noche de WrestleMania.

WWE reconoce el combate como la primera ocasión donde dos mujeres negras participaron juntas en un evento estelar de WrestleMania. Posteriormente, ambas recibieron un ESPY por el momento.

Bianca ganó el campeonato aquella noche.

Sin embargo, la derrota también ayuda a explicar una parte importante del valor de Sasha Banks.

Bayley consiguió uno de los momentos más importantes de su carrera derrotándola en Brooklyn. Años después, Bianca consiguió su primera coronación en WrestleMania haciendo exactamente lo mismo.

Sasha había aprendido a convertirse en estrella.

También había aprendido a utilizar ese estatus para ayudar a crear otra.

El último campeonato de Sasha Banks en WWE

Sasha continuó formando parte de WWE durante 2021 y los primeros meses de 2022.

Para WrestleMania 38, su historia cambió nuevamente hacia la división en parejas. Banks hizo equipo con Naomi y ambas conquistaron los Campeonatos Femeninos en Pareja.

A primera vista, parecía el comienzo de otra etapa.

En realidad, fue el último campeonato de Sasha Banks dentro de WWE.

El 16 de mayo de 2022, Banks y Naomi estaban programadas para participar en el evento estelar de Raw. Ambas eran las campeonas en parejas, pero abandonaron la arena antes de que comenzara la lucha.

WWE respondió públicamente y anunció posteriormente su suspensión. Los campeonatos quedaron vacantes.

La situación generó meses de especulación.

Mercedes ha explicado con el tiempo que aquella decisión fue extremadamente difícil, pero también necesaria para recuperar control sobre su vida y carrera. En 2024 describió el momento como una decisión que terminó cambiando su vida para mejor. Más adelante admitió que el periodo posterior también estuvo acompañado por una etapa personal muy oscura.

Aquella noche terminó siendo el principio del fin para Sasha Banks.

Salir de WWE significaba abandonar mucho más que una empresa

Dejar WWE presentaba un riesgo difícil de exagerar.

Mercedes Varnado había pasado prácticamente toda su vida adulta dentro de la compañía. Allí se había convertido en campeona, estrella internacional y figura de WrestleMania.

Además, Sasha Banks pertenecía a WWE.

El nombre, la presentación y gran parte de la historia que el público asociaba con ella estaban ligados a una marca que Mercedes ya no controlaría.

Por eso, la etapa posterior tenía una importancia especial.

Varnado no podía simplemente llevar a Sasha Banks hacia otra empresa. Necesitaba construir una nueva identidad sin perder todo aquello que había convertido a la mujer detrás del personaje en una estrella.

La decisión también cambió su relación con el negocio. Mercedes explicaría posteriormente que quería convertirse en la “CEO” de su propia vida. La idea no era solamente un nuevo apodo para vender mercancía. Representaba una intención clara de conseguir mayor control sobre su carrera.

Esa filosofía terminaría definiendo todo lo que ocurrió después.

El siguiente capítulo comenzaría en el lugar que había formado parte de sus sueños desde la adolescencia.

Japón.

Wrestle Kingdom 17 presenta al mundo a Mercedes Moné

El 4 de enero de 2023, Mercedes Varnado apareció en el Tokyo Dome durante Wrestle Kingdom 17.

Habían pasado meses desde su última aparición como Sasha Banks. La incertidumbre alrededor de su futuro había convertido cualquier posible regreso en una historia importante.

Mercedes apareció después de una defensa de KAIRI y presentó oficialmente su nueva identidad.

Mercedes Moné había llegado.

El debut tenía varias capas. Japón había sido una de sus grandes aspiraciones desde antes de convertirse en luchadora profesional. Además, presentarse en Wrestle Kingdom le permitía comenzar la segunda mitad de su carrera dentro de uno de los escenarios más respetados del wrestling mundial.

Pero también existía una pregunta inevitable.

¿Podría Mercedes Varnado mantener el mismo interés sin Sasha Banks y sin WWE detrás de ella?

La primera respuesta llegó rápidamente.

NJPW programó a Moné contra KAIRI por el Campeonato Femenino IWGP en Battle in the Valley.

El 18 de febrero de 2023, en su primera lucha oficial utilizando aquel nombre, Mercedes ganó el campeonato.

Sasha Banks había desaparecido.

La estrella, evidentemente, no.

Japón le entrega un sueño y después una prueba inesperada

El Campeonato Femenino IWGP representó algo más que otro título para Mercedes Moné.

Durante años había hablado sobre su admiración por la lucha libre japonesa. Ahora estaba defendiendo un campeonato asociado con NJPW y trabajando dentro del mundo que había estudiado desde joven.

Mercedes defendió el título antes de perderlo ante Mayu Iwatani en abril de 2023. Su reinado terminó después de 64 días.

Sin embargo, su aventura internacional apenas comenzaba.

Un mes después participó en el torneo para coronar a la primera Campeona Femenina NJPW STRONG. Moné derrotó a Stephanie Vaquer para avanzar y llegó a la final contra Willow Nightingale.

Aquella lucha cambió completamente sus planes.

Mercedes sufrió una grave lesión en el tobillo durante el combate. Willow terminó ganando el campeonato, mientras Moné comenzaba un proceso de recuperación que la mantendría aproximadamente un año fuera de competencia. NJPW reconoce aquella lesión como el accidente que frenó su impulso después de perder el campeonato IWGP.

La lesión también creó una conexión inesperada.

Willow Nightingale terminaría apareciendo nuevamente en algunos de los momentos más importantes de la carrera de Mercedes.

AEW convierte a Mercedes Moné en una de sus mayores contrataciones

Mercedes permaneció fuera del ring durante gran parte de 2023 mientras rehabilitaba su tobillo.

Cuando finalmente estuvo lista para comenzar otra etapa, All Elite Wrestling se convirtió en su destino.

AEW presentó el 13 de marzo de 2024 una edición especial de Dynamite desde el TD Garden de Boston. El nombre del programa, Big Business, prácticamente anunciaba que algo importante estaba por ocurrir.

Mercedes Moné apareció frente al público que había adoptado como su hogar luchístico.

“The CEO” era ahora parte de AEW.

ESPN describió la contratación como una de las incorporaciones más importantes para la división femenina de la empresa. Moné firmó un acuerdo de varios años y llegó junto a una importante generación de contrataciones que también incluyó a Kazuchika Okada y Will Ospreay.

Su contrato también produjo numerosos reportes sobre el salario. Algunas publicaciones la describieron como una de las mujeres mejor pagadas de la industria, e incluso posiblemente la primera. Sin embargo, los números exactos nunca se han hecho públicos. La propia Mercedes ha evitado confirmar una clasificación definitiva porque desconoce los contratos de otras luchadoras.

Lo que sí estaba claro era su posición.

AEW no había contratado a Mercedes como una prospecto.

Había contratado a una estrella.

Willow Nightingale y el regreso que completó un círculo

La primera lucha de Mercedes Moné en AEW ocurrió el 26 de mayo de 2024 durante Double or Nothing.

Su rival fue Willow Nightingale.

La elección tenía sentido. Willow había sido la luchadora frente a Mercedes cuando ocurrió la lesión que la mantuvo fuera durante casi un año. Ahora también llegaba como Campeona TBS.

Mercedes regresó directamente a una lucha titular.

Y ganó.

En su primera lucha oficial dentro de AEW, Moné derrotó a Nightingale y conquistó el Campeonato TBS. Desde ese momento comenzó una corrida que terminaría cambiando la historia del campeonato.

Además, Mercedes ya pensaba más allá de AEW.

Un mes después enfrentó a Stephanie Vaquer en Forbidden Door. El Campeonato TBS de Mercedes y el Campeonato Femenino NJPW STRONG de Vaquer estuvieron en juego.

Moné volvió a ganar.

Apenas 35 días después de convertirse en Campeona TBS, ya cargaba dos campeonatos.

Aquello terminó siendo una señal.

Mercedes no había firmado con AEW para limitar su carrera a una sola empresa.

“The CEO” quería el mundo.

Wembley Stadium y una nueva etapa internacional

El 25 de agosto de 2024, Mercedes Moné llegó por primera vez a Wembley Stadium como luchadora.

AEW All In London presentó a The CEO defendiendo el Campeonato TBS contra Britt Baker. El enfrentamiento tenía un simbolismo particular: Baker había sido una de las figuras femeninas que ayudaron a construir AEW, mientras Mercedes representaba una nueva etapa.

Moné salió de Wembley todavía como campeona.

La presentación también amplió la lista de grandes escenarios de su carrera. WrestleMania ya formaba parte de su historia. El Tokyo Dome había llegado después de WWE. Ahora podía sumar Wembley Stadium.

Más importante todavía, Mercedes estaba comenzando a utilizar su contrato con AEW de una manera diferente.

En vez de trabajar exclusivamente dentro de una sola empresa, podía representar a AEW mientras aparecía en otros territorios.

Esa libertad se convirtió en uno de los elementos principales de la carrera de Mercedes Moné.

Japón había sido el comienzo.

Después llegaría México.

Luego Europa.

Y finalmente una colección de campeonatos que convertiría la exageración en parte de su personaje.

El Campeonato TBS se convierte en la base del imperio

El Campeonato TBS terminó siendo mucho más importante para Mercedes de lo que parecía durante su primera noche como campeona.

A lo largo de 2024 y 2025 defendió el título contra rivales con estilos muy distintos. Britt Baker, Hikaru Shida, Kris Statlander, Harley Cameron y Momo Watanabe estuvieron entre las mujeres que intentaron terminar su reinado.

Mercedes, mientras tanto, continuaba acumulando victorias.

El campeonato terminó transformándose en la pieza estable dentro de una carrera cada vez más internacional. Mientras otros cinturones aparecían y desaparecían, el TBS permanecía alrededor de su cintura.

Finalmente superó los 508 días de Jade Cargill y estableció el reinado más largo en la historia del campeonato.

Cuando Willow Nightingale finalmente derrotó a Mercedes el 31 de diciembre de 2025, habían pasado 584 días desde aquella victoria inicial en Double or Nothing.

El récord resulta impresionante por sí solo.

Sin embargo, durante ese mismo periodo estaba ocurriendo algo todavía más llamativo.

Mercedes había comenzado a coleccionar campeonatos alrededor del mundo.

Y la colección estaba creciendo rápidamente.

Mercedes Moné conquista Arena México

México representaba otro territorio importante para la nueva versión de Mercedes Moné.

Su relación con CMLL comenzó antes de convertirse en campeona. Sin embargo, el momento decisivo llegó el 18 de junio de 2025 durante AEW Grand Slam México desde Arena México.

Mercedes llegó como Campeona TBS y enfrentó a Zeuxis por el Campeonato Mundial Femenino del CMLL.

Moné ganó.

Aquella victoria añadió uno de los campeonatos femeninos más importantes de México a una carrera que ya incluía títulos de WWE, NJPW y AEW.

La importancia iba más allá de sumar otro cinturón.

Arena México es uno de los escenarios más históricos de la lucha libre. Para alguien que había construido su nueva carrera alrededor de competir en diferentes culturas luchísticas, conquistar un título del CMLL representaba exactamente el tipo de logro que la etapa de Sasha Banks difícilmente podía ofrecerle.

Sasha había conquistado prácticamente todo dentro de WWE.

Mercedes estaba construyendo otro tipo de legado.

Uno basado en fronteras.

“Ultimo Moné”: cuando los campeonatos se convirtieron en el personaje

Durante 2025, la colección dejó de ser una coincidencia.

Mercedes comenzó a convertirla en parte de su identidad.

El concepto evocaba inevitablemente a Último Dragón, cuya famosa imagen cargando numerosos campeonatos durante los años noventa se convirtió en una de las fotografías más reconocibles de aquella época.

Mercedes adoptó la comparación y nació “Ultimo Moné”.

El Campeonato TBS y el título femenino NJPW STRONG ya formaban parte de la colección. Después aparecieron el Campeonato Mundial Femenino del CMLL y el Campeonato Femenino Británico Indiscutido de RevPro. A ellos se sumaron títulos conquistados en Austria, Polonia, Italia, Escocia, Canadá y otras promociones.

La imagen terminó siendo deliberadamente excesiva.

Mercedes entraba con varios campeonatos mientras otras personas ayudaban a cargar el resto. Para algunos aficionados era una impresionante muestra de éxito. Para otros, la cantidad terminaba restándole valor a determinados títulos.

Ambas lecturas podían coexistir.

Lo importante era que el personaje generaba conversación.

Mercedes había convertido algo tan básico como ganar campeonatos en una identidad visual reconocible.

Trece cinturones y el punto máximo de “The Belt Collector”

El crecimiento continuó hasta alcanzar una cifra extraordinaria.

En el punto máximo de su etapa como coleccionista, Mercedes Moné llegó a presentarse con 13 cinturones físicos relacionados con 11 campeonatos activos. La diferencia entre cinturones y campeonatos se debe a que algunos títulos contaban con más de una correa física, mientras otros reconocimientos también tenían cinturones conmemorativos.

Por eso, decir simplemente que Mercedes fue “campeona 13 veces simultáneamente” no sería completamente correcto.

Lo impresionante está en la imagen y en el volumen de actividad necesario para construirla.

Moné estaba trabajando para AEW mientras viajaba a otras empresas y defendía distintos campeonatos. Algunos pertenecían a promociones grandes. Otros provenían de organizaciones mucho más pequeñas.

Pero esa diferencia también produjo una ventaja para aquellas compañías.

Cuando Mercedes aparecía con uno de sus campeonatos, una promoción independiente recibía exposición frente a una audiencia que posiblemente nunca había escuchado su nombre.

La relación funcionaba en ambas direcciones.

Mercedes conseguía otro elemento para su personaje.

Las empresas conseguían a Mercedes Moné representando su campeonato.

“The Belt Collector” dejó de ser únicamente una acumulación de oro.

Se convirtió en una estrategia para construir una carrera verdaderamente internacional.

PWI coloca a Mercedes Moné como la número uno

El 2025 de Mercedes recibió otro reconocimiento importante cuando Pro Wrestling Illustrated publicó su Women’s 250.

Mercedes Moné ocupó la primera posición.

Toni Storm quedó segunda.

El reconocimiento completaba una transformación notable.

Dos años antes, Mercedes había sufrido una lesión que puso en duda su futuro inmediato dentro del ring. Después permaneció cerca de un año sin competir.

En 2024 regresó y comenzó a reconstruir su carrera.

Durante 2025 convirtió aquella recuperación en dominio.

Ganó campeonatos, trabajó en diferentes países y estableció un récord con el Campeonato TBS. Además, sostuvo una presencia constante dentro de AEW mientras continuaba construyendo su identidad internacional.

PWI ya había reconocido a Sasha Banks durante su etapa en WWE.

Ahora estaba reconociendo a Mercedes Moné.

Esa diferencia resulta importante.

Una de las preguntas después de abandonar WWE era si podría mantener el mismo nivel de reconocimiento utilizando otra identidad.

Para 2025, la respuesta era evidente.

All In Texas y el campeonato que seguía faltando

La colección de Mercedes era enorme, pero tenía una ausencia difícil de ignorar.

Nunca había sido Campeona Mundial Femenina de AEW.

Durante 2025, Moné participó en el Owen Hart Foundation Women’s Tournament con la intención de cambiar esa situación. Ganó el torneo y consiguió una oportunidad titular para All In Texas.

Al otro lado estaba “Timeless” Toni Storm.

Era una lucha entre dos de las figuras femeninas más importantes de AEW. Mercedes llevaba múltiples campeonatos. Toni tenía precisamente el que The CEO todavía no había logrado conquistar.

Storm ganó.

La derrota resultó importante porque añadió una limitación a un personaje construido alrededor del éxito.

Mercedes podía recorrer países conquistando campeonatos, pero todavía no podía llamarse la principal campeona femenina de la empresa donde trabajaba.

Ese fracaso creó una pregunta que sobrevivió después de All In.

¿Cuánto valían todos los demás cinturones si el Campeonato Mundial Femenino de AEW continuaba fuera de su alcance?

Esa pregunta se volvió todavía más interesante cuando el imperio comenzó a derrumbarse.

Cuando el imperio de campeonatos comenzó a desaparecer

Una historia sobre coleccionar campeonatos solamente puede terminar de una manera.

Eventualmente, hay que perderlos.

Durante los últimos meses de 2025, la montaña de oro comenzó a reducirse. Mercedes perdió algunos de los títulos que había conquistado durante su recorrido internacional. Entre ellos estuvieron el Campeonato Femenino de Televisión de ROH y posteriormente el Campeonato Femenino Británico Indiscutido de RevPro.

Sin embargo, el golpe más importante llegó durante el último día del año.

Willow Nightingale volvió a aparecer.

El 31 de diciembre de 2025, Willow derrotó a Moné y conquistó el Campeonato TBS. Mercedes había mantenido ese título durante 584 días. Era el campeonato que mejor conectaba toda su etapa dentro de AEW.

Por eso, perderlo significaba mucho más que reducir la colección.

The CEO ya no podía esconderse detrás de una montaña de cinturones.

Desde una perspectiva narrativa, aquella derrota abrió una oportunidad mucho más interesante.

Mercedes necesitaba descubrir quién era cuando los campeonatos dejaban de definirla.

2026: Mercedes vuelve a perseguir el campeonato principal de AEW

La respuesta llegó durante 2026.

Mercedes volvió a participar en el Owen Hart Foundation Women’s Tournament y consiguió llegar nuevamente a la final.

Esta vez enfrentó a Maya World durante Forbidden Door.

Moné ganó el torneo por segundo año consecutivo y consiguió otra oportunidad por el Campeonato Mundial Femenino de AEW para All In.

El logro añadió otra pieza importante a su carrera.

Mercedes podía haber continuado persiguiendo más campeonatos pequeños para reconstruir la colección. En cambio, la historia volvió a concentrarse en el título que seguía faltando.

Durante el verano, el panorama volvió a cambiar.

Willow Nightingale conquistó el Campeonato Mundial Femenino de AEW. Con ello, una rival que ya estaba conectada con varias etapas fundamentales de Mercedes pasó a ocupar nuevamente su camino.

La lesión de 2023.

El regreso de 2024.

El Campeonato TBS.

El final del reinado de 584 días.

Ahora el Campeonato Mundial Femenino de AEW.

Willow y Mercedes continúan encontrándose en los momentos que cambian sus carreras.

Wembley Stadium completa el círculo

AEW All In regresará a Wembley Stadium el 30 de agosto de 2026. La compañía confirmó oficialmente el regreso al estadio después de celebrar la edición de 2025 en Texas.

Para Mercedes será su segunda lucha en Wembley.

Su primera ocurrió durante All In 2024 contra Britt Baker. Por eso, no será una aparición consecutiva en ese estadio. Sin embargo, sí representa su segunda oportunidad consecutiva por el Campeonato Mundial Femenino de AEW durante All In.

En 2025 perdió contra Toni Storm.

Ahora tendrá delante a Willow Nightingale.

La rivalidad adquiere mayor peso cuando se observa toda la historia. Willow estaba allí cuando Mercedes sufrió la lesión que paralizó su primera aventura después de WWE. También estuvo allí cuando Moné finalmente regresó al ring.

Mercedes le quitó el Campeonato TBS.

Willow terminó recuperándolo 584 días después.

Ahora Nightingale posee el campeonato que Mercedes todavía necesita.

No hace falta inventar una historia complicada.

La historia ya existe.

Y Wembley será el escenario más grande donde ambas hayan intentado resolverla.

Sasha Banks y Mercedes Moné representan dos etapas diferentes

Existe una tentación natural de considerar a Sasha Banks y Mercedes Moné como el mismo personaje con nombres diferentes.

En realidad, representan dos etapas distintas de una misma luchadora.

Sasha Banks necesitaba demostrar que pertenecía entre las mejores de WWE. Su personaje estaba construido alrededor del estatus, la confianza y la necesidad de ser reconocida como “The Boss”.

Mercedes Moné parte desde otra posición.

Ya conoce su valor.

Ahora el objetivo está relacionado con el control.

La diferencia entre “The Boss” y “The CEO” funciona precisamente por eso. El primer personaje quería dominar una jerarquía que ya existía. El segundo quiere controlar su propio negocio.

Después de WWE, Mercedes comenzó a elegir dónde luchar, qué mercados explorar y qué campeonatos perseguir.

También encontró un ambiente creativo diferente en AEW. Moné ha explicado que aprecia tener una comunicación más directa y una mayor participación sobre su presentación.

Esa libertad no significa que cada decisión haya funcionado.

Pero significa que las decisiones ahora llevan mucho más de Mercedes Varnado.

El valor de Mercedes Moné no termina en sus campeonatos

La colección de títulos puede provocar que se pierda de vista una de las mayores virtudes de Mercedes.

Es una excelente luchadora profesional.

Su mejor trabajo históricamente ha llegado cuando existe una historia emocional clara. Bayley en Brooklyn es el mejor ejemplo. Bianca Belair en WrestleMania representa otro. Sus enfrentamientos con Charlotte Flair y posteriormente con Willow Nightingale también se han beneficiado de esa capacidad.

Mercedes entiende cómo hacer que una lucha parezca importante.

No depende únicamente de movimientos espectaculares. Utiliza gestos, ritmo y lenguaje corporal para transmitir arrogancia, desesperación o vulnerabilidad.

Además, su tamaño la obliga a trabajar de maneras diferentes frente a rivales físicamente superiores.

Los homenajes a Eddie Guerrero continúan formando parte de su repertorio. Los Three Amigos, el Frog Splash y numerosos detalles de presentación funcionan como conexiones con la fanática que existía antes de Mercedes KV.

Eso también explica parte de su atractivo.

Mercedes puede cambiar de nombre, empresa o personaje.

Sin embargo, existen elementos que han acompañado toda su carrera.

También existe una carrera llena de críticas

Reconocer la importancia de Mercedes Moné no significa presentar su trayectoria como perfecta.

Su carrera en WWE tuvo problemas evidentes.

Varios de sus reinados como campeona fueron demasiado breves. La empresa colocó a Sasha en momentos históricos, pero no siempre logró construir una corrida titular que reflejara completamente su posición.

La salida de 2022 también dividió opiniones.

Algunos aficionados apoyaron la decisión de Banks y Naomi. Otros criticaron abandonar un programa televisivo mientras tenían responsabilidades como campeonas.

Su llegada a AEW produjo otro nivel de presión.

Mercedes recibió un contrato importante y fue presentada como una de las contrataciones más grandes de la empresa. Por eso, cada lucha, segmento o historia comenzó a evaluarse bajo expectativas enormes.

La etapa de “Ultimo Moné” tampoco generó consenso.

Para algunos fue una imagen única que reforzó su estatus mundial. Otros consideraron que reunir tantos cinturones terminaba convirtiendo los campeonatos en accesorios.

Esa división de opiniones también forma parte de su carrera.

Las figuras verdaderamente importantes rara vez generan indiferencia.

Mercedes casi siempre provoca una reacción.

Su influencia puede encontrarse en la siguiente generación

Los campeonatos pueden contarse.

La influencia resulta mucho más difícil de medir.

Una generación completa de luchadoras creció observando la etapa de Sasha Banks, Bayley, Charlotte Flair y Becky Lynch. Para ellas, los eventos estelares femeninos dejaron de parecer una excepción y comenzaron a convertirse en una meta posible.

Ese puede terminar siendo uno de los mayores logros de las Four Horsewomen.

Mercedes creció admirando a Eddie Guerrero y estudiando a mujeres como Manami Toyota. Posteriormente, otras futuras luchadoras comenzaron a estudiar a Sasha Banks.

El ciclo continúa.

Por eso, su legado no depende de demostrar que fue la única responsable del crecimiento de la lucha libre femenina.

Nunca lo fue.

Existieron mujeres antes de ella que construyeron la base. Charlotte, Bayley y Becky compartieron su generación. Después llegaron Bianca Belair, Rhea Ripley, IYO SKY y otras figuras que continuaron ampliando el espacio.

La importancia de Mercedes está en ocupar uno de los lugares centrales dentro de esa línea histórica.

Sin Sasha Banks, resulta difícil contar la evolución de las mujeres dentro de WWE durante la última década.

Mercedes Moné también cambió la conversación sobre el valor económico

Existe otra parte de su influencia que merece atención.

El dinero.

Durante generaciones, las principales mujeres del wrestling ganaron menos que las grandes estrellas masculinas. La expansión de la división femenina también comenzó a cambiar esa realidad.

Mercedes llegó a AEW en una posición poco común.

Era una agente libre con experiencia en eventos estelares, reconocimiento mundial, historial de campeonatos y presencia fuera de la lucha libre. Eso aumentó considerablemente su valor dentro de un mercado donde WWE y AEW podían competir por talento.

Los detalles de su contrato permanecen privados.

Por esa razón, afirmar categóricamente que Mercedes es “la mujer mejor pagada de la lucha libre” sería ir más allá de lo que podemos confirmar.

Sin embargo, reportes alrededor de su contratación la colocaron entre las mujeres con mayores contratos de la industria. Forbes también analizó cómo un acuerdo de ese nivel podía elevar el mercado para otras luchadoras.

Eso encaja perfectamente con The CEO.

Mercedes no solamente habla sobre saber cuánto vale.

Construyó una carrera alrededor de esa idea.

¿Es Mercedes Moné una de las mejores luchadoras de todos los tiempos?

La pregunta inevitable aparece cuando una carrera alcanza este nivel.

¿Dónde colocar a Mercedes Moné entre las mejores mujeres de la historia?

No existe una respuesta objetiva.

Comparar generaciones distintas siempre resulta complicado. Manami Toyota desarrolló una carrera extraordinaria en Japón. Aja Kong construyó una presencia internacional única. Chyna rompió barreras completamente diferentes dentro de WWE.

Trish Stratus y Lita ayudaron a empujar la división durante otra época. Charlotte Flair construyó uno de los historiales de campeonatos más importantes de WWE. Becky Lynch alcanzó un nivel de popularidad que la llevó hasta un evento estelar de WrestleMania.

Bayley posee una de las carreras más completas de su generación.

Mercedes pertenece a esa conversación por una razón distinta.

Su carrera tiene una amplitud difícil de encontrar.

Fue campeona en NXT y estrella del roster principal. Encabezó WrestleMania. Ganó campeonatos en Japón y México. Después se convirtió en una figura principal de AEW y comenzó a trabajar en promociones independientes alrededor del mundo.

No existe otra Sasha Banks.

Tampoco existe otra Mercedes Moné.

Por qué Sasha Banks fue tan importante para WWE

Para entender el legado completo hay que separar las dos mitades de su carrera.

Sasha Banks fue importante porque ayudó a cambiar expectativas.

Su rivalidad con Bayley demostró que las mujeres podían recibir 30 minutos y cerrar un evento de NXT. Su programa con Charlotte Flair ayudó a llevarlas hasta Hell in a Cell y el evento estelar de un PPV.

Después llegaron los Campeonatos Femeninos en Pareja.

La etapa junto a Bayley durante la pandemia confirmó su capacidad para sostener semanas completas de televisión. Finalmente, WrestleMania 37 junto a Bianca Belair produjo otra imagen histórica.

Ninguno de esos logros ocurrió de manera aislada.

Juntos cuentan una historia.

WWE pasó de presentar a muchas de sus mujeres en luchas breves a confiar en ellas para cerrar algunos de sus eventos más importantes.

Sasha Banks estuvo en el centro de esa transformación.

Eso no significa que haya sido la única responsable.

Significa que contar aquella historia sin ella dejaría un espacio imposible de ignorar.

Por qué Mercedes Moné puede terminar siendo todavía más importante

La segunda mitad de su carrera presentó un reto completamente diferente.

Mercedes Varnado necesitaba demostrar que el éxito no dependía exclusivamente de WWE.

No podía utilizar el nombre Sasha Banks.

Ya no tenía la maquinaria promocional de WWE.

Tampoco podía depender de la nostalgia para siempre.

Por eso, el recorrido desde Wrestle Kingdom hasta AEW tiene tanta importancia.

Mercedes creó otra identidad.

Después ganó el Campeonato Femenino IWGP.

Una lesión amenazó con detener el proyecto antes de que realmente comenzara, pero regresó y firmó con AEW.

Ganó el Campeonato TBS.

Fue a Wembley.

Conquistó Arena México.

Viajó por Europa.

Acumuló más campeonatos de los que podía cargar sola.

Finalmente, PWI la colocó como la número uno de su Women’s 250.

Todo ocurrió utilizando el nombre Mercedes Moné.

La conclusión resulta difícil de discutir.

WWE ayudó a crear a Sasha Banks.

Pero la estrella siempre fue Mercedes Varnado.

Un legado que Wembley ya no puede cambiar

Mercedes Moné llegará a All In 2026 con 34 años y una carrera que parece contener varias carreras diferentes.

Mercedes KV fue la aprendiz que comenzó en pequeños eventos de Massachusetts.

Sasha Banks fue la joven que encontró una identidad en NXT y ayudó a cambiar la división femenina.

“The Boss” se convirtió en campeona mundial y llegó al evento estelar de WrestleMania.

Mercedes Moné fue la mujer que dejó WWE y apostó por sí misma.

“The CEO” convirtió aquella libertad en una carrera internacional.

Finalmente, “Ultimo Moné” llevó la idea hasta una colección de campeonatos que parecía imposible de transportar.

Ahora vuelve a Wembley con una historia diferente.

Ya no necesita 13 cinturones.

Busca uno.

El Campeonato Mundial Femenino de AEW.

Willow Nightingale estará esperando.

El resultado tendrá importancia para el futuro inmediato de ambas. Sin embargo, ganar o perder no cambiará todo lo que Mercedes ya consiguió.

Su legado dejó de depender de la próxima lucha hace mucho tiempo.

Mercedes Moné ayudó a cambiar la lucha libre femenina

Mercedes Varnado comenzó como una fanática que soñaba con pertenecer al mundo que veía por televisión. Quince años después, resulta imposible contar la historia moderna de la lucha libre femenina sin mencionar su nombre.

Como Sasha Banks ayudó a romper barreras dentro de WWE.

Fue campeona de NXT, encabezó TakeOver, participó en la primera Hell in a Cell femenina y llegó al evento estelar de WrestleMania. También fue campeona Grand Slam y formó parte del primer equipo que conquistó los Campeonatos Femeninos en Pareja.

Como Mercedes Moné escribió una historia diferente.

Ganó campeonatos en Japón, AEW, México y diferentes promociones internacionales. Regresó de una grave lesión, estableció el reinado más largo del Campeonato TBS y convirtió la colección de cinturones en uno de los personajes más reconocibles de 2025.

También alcanzó el primer lugar del PWI Women’s 250.

Ahora regresará a Wembley Stadium buscando añadir otra pieza.

Pero la verdadera importancia de Mercedes Moné nunca estuvo solamente en cuánto oro podía cargar.

Estuvo en cuánto estaba dispuesta a arriesgar para continuar creciendo.

Sasha Banks demostró que las mujeres podían ocupar espacios que anteriormente parecían reservados para otros.

Mercedes Moné demostró que también podía abandonar la seguridad de WWE, reconstruirse y seguir siendo una estrella internacional.

“The Boss” quería demostrar que pertenecía a la cima.

“The CEO” quiso decidir por sí misma dónde estaba esa cima.

Esa evolución, mucho más que cualquier campeonato, explica por qué Mercedes Moné ya pertenece a la historia de la lucha libre profesional.

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