AJ Styles cerró su carrera dentro del ring. Su última lucha llegó en Royal Rumble 2026, el 31 ENERO 2026, en Arabia Saudita. Allí, Gunther lo durmió y terminó una trayectoria de 27 años. Semanas después, The Undertaker lo anunció para el Salón de la Fama de WWE.
El cierre resultó casi perfecto. De hecho, Styles debutó en WWE en Royal Rumble 2016. Luego, se despidió en Royal Rumble 2026. Fueron diez años exactos, de entrada a salida.
Además, esa elección tuvo un motivo personal. Styles lo explicó en el podcast Insight de Chris Van Vliet. “WrestleMania no era mi evento. Ahí no empecé”, dijo. “Mucha gente sueña con WrestleMania, pero el mío era el Royal Rumble.” Por eso, esa fecha cerró su historia con un simbolismo perfecto.
Saber cuándo parar
Styles no se retiró por falta de nivel. En realidad, se retiró para no pagar un precio mayor. Esa diferencia marcó todo su razonamiento.
“Soy mayor, pero todavía puedo. Esa no es razón para seguir”, dijo. “En algún momento, si te quedas demasiado, vas a avergonzarte.” Además, rechazó la idea de que había bajado su ritmo. Por el contrario, atribuyó su cambio a la experiencia.
“Cuando entra la psicología, las luchas mejoran haciendo menos”, explicó. Así, definió su decisión como la correcta a los 48 años. Sin embargo, los meses previos lo pusieron a prueba.
“Me puse raro, amigo”, admitió Styles. “Cuestionaba todo. Un AJ Styles cuerdo no cuestionaría eso.” De hecho, él invirtió toda su vida en un solo oficio. Por eso, la idea del después lo golpeó fuerte.
Styles tampoco extraña cada parte del negocio. Lo dejó claro sin rodeos.
“No extraño las caídas. No extraño lesionarme”, dijo. “Pero siempre vas a extrañar esa emoción de salir a tener una gran lucha.” Según él, ese subidón no se consigue en ningún otro lado.
El final ante Gunther y las lágrimas
El rival final no fue decisión suya. Styles lo presentó como una elección de la historia. Y esa historia tenía su lógica.
“Retiró a Goldberg. Retiró a John Cena. ¿Por qué no retirar a AJ Styles?”, dijo. Un mes antes, Gunther había dormido a Cena, quien se rindió. Styles, en cambio, buscó otro final. Por eso, cayó inconsciente en lugar de rendirse.
“Yo lo hice rendir, pero él no me haría rendir a mí”, explicó. Así, su cuerpo se apagó antes que su voluntad. Ese era el mensaje.
Sin embargo, lo de después lo golpeó más que la lucha. Styles cruzó la cortina hacia un vestuario lleno de compañeros. Abyss lo abrazó como un hermano mayor. Luego, todos se turnaron para despedirlo.
Más tarde, Styles se apartó a un cuarto vacío para cambiarse solo. La puerta rebotó abierta y él se quedó ahí, reuniendo fuerzas.
“Tuve que parar un momento y soltar algunas lágrimas, porque AJ Styles ya no lucha más”, contó. De hecho, Shane Helms fue el primero en encontrarlo. Ese abrazo, según él, fue justo lo que necesitaba.
El hombre de TNA
Pregúntale a Styles por su legado. Curiosamente, no menciona primero su currículum en WWE. En cambio, apunta hacia otro lado.
“Quizás no soy necesariamente un tipo de WWE”, dijo. Cuando Van Vliet le recordó su reinado en TNA, Styles lo aceptó al instante. “Lo acepto. Cuando alguien habla de TNA, tú eres el número uno.”
Además, él explicó ese matiz con cuidado. El talento en WWE era de élite y las luchas fueron grandes. La diferencia, según él, estuvo en el momento.
“El legado en WWE no es tan grande como el de TNA”, dijo Styles. “No por la lucha ni por los rivales. Fue por la época en la que estuve en TNA.” Por eso, él ayudó a construir la reputación de esa empresa.
John Cena, por su parte, ofreció otro veredicto. Cena le dijo a Van Vliet que Styles era el mejor de la historia. Sin embargo, Styles no logró asimilar del todo ese elogio.
“Que John diga eso significa mucho para mí”, dijo. “En mi cabeza, no sé si es verdad.” De hecho, él nunca se ha llamado el mejor. Y aseguró que nunca lo hará.
Por qué nunca luchó en TNA
Una historia de la entrevista cobra otro peso hoy. WWE y TNA anunciaron una sociedad de varios años en enero de 2025. Ese acuerdo se basa en compartir talento entre NXT y TNA. Styles regresó a la televisión de TNA bajo ese paraguas.
Sin embargo, solo tuvo un momento con la joven estrella Leon Slater. Nunca aceptó una lucha. Además, esa decisión fue deliberada.
“Creo que nunca hubo posibilidad de luchar en TNA, y sé por qué”, dijo Styles. Luego, mencionó una charla con Chelsea Green. Ella le confesó que amaría luchar allá.
“Una vez que abres esa puerta, queda abierta y todos van a querer hacerlo”, explicó. Por eso, él supo que su combate jamás ocurriría.
El punto merece una pausa. En la práctica, el acuerdo se ha movido casi en una sola dirección. De hecho, las grandes figuras de TNA firmaron contratos completos con WWE. Jordynne Grace y Joe Hendry cruzaron y quedaron bajo bandera de WWE.
Mientras tanto, el tráfico inverso ha sido sobre todo talento joven de NXT en la TV de TNA. Styles nunca lo planteó como una queja. Sin embargo, entendió bien esa lógica. Una puerta cerrada marca un límite. En cambio, una puerta abierta se vuelve un pasillo.
De TNA a Japón y a WWE
Styles divide su carrera en etapas claras. En realidad, el AJ del inicio de TNA no era el del final. Al terminar en TNA, encontró su verdadera identidad. Se volvió agresivo, un “pitbull” dentro del ring.
Luego, llevó esa versión a New Japan y se divirtió con ella. Después, la combinó al llegar a WWE. Así, entregó justo lo que Vince McMahon buscaba.
Además, él cree que llegó a WWE en el momento perfecto. De hecho, dudó que hubiera funcionado antes. “No creo que lo habría logrado”, admitió. Según él, no tolera bien el maltrato y responde.
Por eso, sus años en TNA y Japón fueron clave. Sin ellos, quizás no existiría el AJ Styles que el mundo conoció.
Los títulos que no olvida
Styles ganó campeonatos en cada empresa que pisó. Aun así, ciertos momentos siguen vivos. De hecho, ganó su primer título mundial en TNA de forma insólita. Vince Russo golpeó a Jeff Jarrett con una guitarra.
Además, conquistó el Campeonato Peso Completo de IWGP en su debut. Fue en New Japan, ante Kazuchika Okada. Luego, en WWE, venció a Dean Ambrose por el Campeonato de WWE.
“Son títulos enormes”, dijo Styles. Según él, el de New Japan era el más pesado de cargar. En cambio, cada reinado fue un honor por igual.
Su mejor rivalidad en WWE tampoco le cuesta elegir. La que tuvo con John Cena atrajo más ojos. Sin embargo, recordó otra con cariño especial.
“En ningún momento podías no luchar con Roman”, dijo sobre Roman Reigns. Además, mencionó sus clásicos en New Japan con Tanahashi y Okada. Por su parte, en TNA destacó a Samoa Joe, Christopher Daniels y Kurt Angle.
La despedida junto a John Cena
Styles cerró su historia ante dos nombres enormes. Uno fue Cena, en su gira de despedida. Sin embargo, él insiste en un detalle.
“No se suponía que luchara con él”, dijo. “Eso fue decisión de John.” De hecho, el combate se armó en parte por redes sociales. Además, ambos lo llenaron de movimientos de otros luchadores.
Triple H lo llamó “una carta de amor a la lucha”. Según Styles, esa frase lo define perfecto. Luego, Cena lo sorprendió con una presentación especial. Esa intro mencionó a TNA y al Bullet Club.
“Se tomó el tiempo de hacerme sentir una estrella”, dijo Styles. “Pensó tanto en mí que quiso que fuera especial para mí también.” Por eso, ese momento lo marcó para siempre.
El Boneyard Match que cambió todo
La pandemia obligó a reinventar WrestleMania 36. Por eso, su lucha con The Undertaker se volvió cinematográfica. Al principio, Styles dudó del formato. En cambio, el resultado lo dejó impresionado.
“Esto podría ser genial”, recordó haber pensado. De hecho, casi detienen la grabación por un accidente. El brazo del Undertaker atravesó una ventana real. Luego, lo limpiaron y siguieron filmando.
“Es el Undertaker. Eso no lo lastimó”, dijo Styles con asombro. Además, la química entre ambos fue inmediata. “Nunca tuvimos que repetirlo. La primera toma fue la mejor.”
“Fenomenal”, en un canto francés
El apodo lo acompañó por décadas. Además, en Francia encontró una vida nueva. Un comentarista llamado Dan the Dragon Wilson lo bautizó así en la independiente. Y el mote se quedó.
Años después, el público francés lo convirtió en canto. De hecho, usaron una melodía de fútbol. Styles era el rudo ante Cody Rhodes. Aun así, la arena coreó su nombre sin parar.
“Siguieron por demasiado tiempo”, dijo entre risas. Según él, los fans sacudían la cámara y no paraban. Él era el villano, pero se llevó una de las mayores reacciones.
“Agradezco que una canción de fútbol me pusiera over”, admitió.
De un chico nervioso al Salón de la Fama
Styles no siempre lució como un futuro inmortal. De hecho, recuerda con pena su primera promo en 2002. Su acento de Georgia era grueso y los nervios peores. Luego, sus amigos de TNA lo ayudaron a pulir la voz.
Además, la llamada al Salón de la Fama lo tomó por sorpresa. The Undertaker salió en Atlanta. Styles pensó que venía un saludo. En cambio, se enteró de su inducción.
“Fue una sorpresa total, porque no tenía idea”, dijo. Su discurso duró unos ocho minutos. Además, habló desde el corazón, sin guion. Sobre todo, lo dirigió a sus compañeros.
“Si alguna vez te dije que te quiero, lo dije en serio”, contó que les dijo.
Su admiración por Rey Mysterio
Styles también dejó un elogio enorme para otro grande. En su opinión, Rey Mysterio es el mejor luchador mexicano de la historia. “El mejor de todos, sin duda”, afirmó.
Además, compartió el ring con él varias veces. “Es tan bueno que asusta”, dijo. Según Styles, Rey mantiene su nivel pese a los años. Por eso, lo resumió con una sola palabra: aura.
Lo que viene para el Fenomenal
El retiro no lo ha frenado. Al contrario, Styles dijo que sale de casa más que como luchador activo. Ahora trabaja con talento en el Performance Center de WWE. Además, produce luchas para Evolve. De hecho, Styles teme al retiro pasivo. Según él, quien se detiene envejece más rápido. “Cuando te retiras, mueres antes”, advirtió. Por eso, se mantiene ocupado a propósito.
“Estoy tratando de regalar mis movimientos”, dijo. “Oye, prueba esto. Yo ya no lo voy a usar.” De hecho, el gusto por producir lo atrapó rápido. Por eso, hoy vuelca su tiempo en la nueva generación.
Su proyecto más personal es su hijo. Avery Styles, de 19 años, debutó este año. Su padre lo entrena con una regla firme.
“Tienes que ser tú”, contó que le dijo. “Puedes hacer cosas que yo hice. Pero ese no eres tú. Tienes que ser diferente.” Además, elogió el debut con orgullo. Incluso admitió que su hijo ya luce mejor que él a esa edad.
Styles, por su parte, dejó una rendija abierta sobre su regreso. Lo hizo como suelen hacerlo los luchadores.
“Normalmente te dan un regreso para una lucha”, dijo. “No digo que vaya a pasar. Solo digo: nunca digas nunca.” Y ese escenario no era un duelo soñado. En cambio, imaginó una lucha en parejas con sus hijos.
Una carrera obsesionada con la perfección
Finalmente, Van Vliet le pidió explicar su grandeza. Styles respondió con una sola palabra: perfección. De hecho, él no ve sus propias luchas. La razón es simple.
“Encuentro algo que odio, aunque sea la mejor lucha”, admitió. Así, prefiere no revisarlas para no arruinarlas. Sin embargo, esa obsesión define su carrera.
“Es la obsesión de hacer todo lo más perfecto posible en ese ring”, dijo. Según él, eso lo separa del resto.
Esa obsesión construyó una carrera enorme. Empezó en gimnasios pequeños y terminó en el Royal Rumble. Además, convirtió a TNA en un destino y a WWE en una vitrina. Por eso, Styles preguntó varias veces si dejó un legado. La respuesta, sin duda, no está en duda. De hecho, su nombre ya vive en el Salón de la Fama. Además, su influencia sigue en cada joven que entrena. El Fenomenal pasó 27 años asegurándose de ello.


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