Nick Aldis debutará como luchador de WWE este sábado en SummerSlam. El inglés enfrentará a GUNTHER en un combate cargado de tensión personal. Además, llegará al evento tras casi tres años alejado de la competencia activa. Su camino incluye rechazos, una carrera reconstruida desde afuera y una espera de más de una década.
Un debut que nadie tenía en la agenda
Todo comenzó con un empujón entre bastidores durante una gira por Arabia Saudita. Aquel roce con GUNTHER encendió una historia que WWE decidió desarrollar en televisión. Posteriormente, Triple H oficializó el combate durante un evento de Fanatics en Nueva York.
Aldis recordó que su teléfono se llenó de mensajes casi de inmediato. Sin embargo, uno destacó por encima de todos.
“El primer mensaje de texto fue de Bret Hart”, contó el inglés en el podcast Muscle Memory con Malcolm.
Aldis considera a Hart su héroe de infancia. Por eso, describió el detalle como algo enorme para el niño de nueve años que alguna vez fue.
La rivalidad escaló semanas después en Saturday Night’s Main Event, desde el Madison Square Garden. Allí, Aldis sacó al árbitro del ring y golpeó a GUNTHER con un cinturón. El propio inglés explicó que utilizó su posición de autoridad para mover las piezas a su favor.
“Al diablo con las consecuencias. Esto es personal”, resumió sobre aquella decisión.
Casi tres años sin subir a un ring
Su última lucha ocurrió el 7 de octubre de 2023. Desde entonces, Aldis se concentró en su papel como gerente general de SmackDown.
Durante su entrevista con Chris Van Vliet, el conductor le recordó dos cifras incómodas. Ambas superan los mil días. Una corresponde a su segundo reinado con el Campeonato Mundial Peso Completo de la NWA. La otra marca el tiempo que llevará sin competir al llegar a SummerSlam.
La reacción del inglés fue inmediata.
“Eso lo pone en perspectiva, ¿verdad?”, respondió.
Aldis tampoco ocultó la magnitud del reto. Además, evitó el discurso triunfalista que muchos esperarían días antes de un evento premium.
“No voy a pretender que estoy completamente seguro de que la voy a romper”, admitió.
Sin embargo, sí mostró seguridad respecto a su preparación. El inglés aseguró que hizo absolutamente todo lo posible para llegar listo.
La condición física por encima del físico
Aldis identificó rápidamente cuál era su verdadero problema. No se trataba de la técnica ni de la ejecución de movimientos.
“Hay una gran diferencia entre estar en forma de físico y estar en forma de ring”, le dijo al ejecutivo Ed Koskey.
Por eso, dedicó las últimas semanas exclusivamente al acondicionamiento. El inglés explicó que nadie transforma su físico en cuatro semanas. En cambio, sí resulta posible recuperar resistencia y capacidad pulmonar en ese plazo.
También modificó su alimentación de manera radical. Durante los viajes a Arabia Saudita había desarrollado una costumbre poco conveniente.
Aldis solía almorzar con Abyss y Sami Zayn en aquellas giras. Los postres estaban siempre disponibles y él los aceptaba sin restricción alguna. Zayn incluso notó el detalle durante una de esas comidas.
Al regresar a casa, el inglés eliminó ese hábito por completo. Además, se refugió en un gimnasio local llamado Just Be Fit, en White House, Tennessee.
Su amigo Chris, conocido como Bull, lo descubrió haciendo circuitos extremos. Desde ese día tomó el control de todos sus entrenamientos de acondicionamiento.
“Han sido horrendos”, confesó Aldis.
El mito de la lesión
Muchos fanáticos asumieron que Aldis aceptó el puesto de gerente general por una lesión. El inglés desmintió esa versión de manera directa.
“No me pusieron en ese papel porque estuviera lastimado”, aclaró.
Sin embargo, sí reconoció que el tiempo fuera del ring le permitió sanar. Durante casi dos años arrastró un dolor de espalda constante y variable.
El problema incluso lo obligó a cancelar una lucha independiente ante Alex Shelley. Fue la primera vez en su carrera que abandonó un compromiso sin una cirugía de por medio.
Aldis visitó entonces a un especialista en Vanderbilt, en Nashville. Él sospechaba una hernia discal o un disco abultado.
No obstante, el diagnóstico resultó mucho más simple. Un delgado músculo estabilizador ubicado detrás de la columna presentaba una inflamación severa.
El tratamiento con antiinflamatorios resolvió el cuadro casi de inmediato. Además, el especialista le confirmó que su columna se encontraba en buenas condiciones.
“Fue un caso de ser un terco idiota”, admitió el inglés sobre los años que evitó revisarse.
Por qué GUNTHER es personal
Aldis explicó con claridad qué diferencia a GUNTHER de otros rivales. La respuesta fue directa cuando Malcolm se lo preguntó.
“El irrespeto”, contestó.
El inglés recordó que Randy Orton le aplicó un RKO en su momento. Sin embargo, Orton siempre lo trató con respeto dentro y fuera de cámara.
Drew McIntyre también lo empujó y le dijo cosas bastante personales. No obstante, McIntyre nunca cruzó la línea del ataque físico.
GUNTHER sí la cruzó. Por eso, Aldis decidió responder utilizando cada herramienta a su alcance.
La rivalidad también tiene una capa mucho más profunda. Aldis reconoció que el austriaco representa las oportunidades que él nunca recibió.
“Él sí tuvo gente presionando por él. Yo no la tuve”, explicó.
El inglés mencionó que figuras como William Regal respaldaron internamente a GUNTHER durante su etapa europea. En su caso, cargó durante años con el estigma de haber trabajado en TNA.
Aun así, Aldis rechazó presentarse como una víctima. El inglés admitió que las oportunidades le llegaron demasiado temprano en su carrera.
El reto de la credibilidad
Una pregunta persigue esta rivalidad desde el primer día. ¿Cómo se convierte en amenaza al gerente general que aparece en traje cada semana?
Aldis considera la duda completamente válida. Su respuesta apunta hacia la documentación de su trayectoria.
El inglés confía en que WWE presente material de sus etapas en TNA y la NWA. Según explicó, existe buena relación con ambas empresas para lograrlo.
También señaló un dato menos discutido. Aldis y GUNTHER miden prácticamente lo mismo y compiten en el mismo rango de peso.
“El resto depende de mí”, sentenció.
Dos filosofías que coinciden
Aldis y GUNTHER comparten una visión bastante similar del negocio. Ambos suelen ser descritos como luchadores de la vieja escuela.
El inglés considera esa etiqueta un poco graciosa. Según explicó, no se trata de nostalgia sino de exigencia profesional.
“Si tú lo crees, ellos lo creen”, dijo sobre la primera regla de cualquier escuela de lucha.
Además, Aldis criticó el abuso de los guiños a la cámara. El inglés considera que romper la cuarta pared se convirtió en una muleta creativa.
“Es mucho más fácil conseguir una reacción así”, señaló.
Para él, tomarse el negocio en serio resulta bastante más difícil. Esa postura explica buena parte de la química entre ambos personajes.
TNA, la NWA y una llamada que cambió todo
Aldis firmó con TNA a los 21 años. El inglés admite que no estaba preparado para ese lugar.
Durante sus primeros años viajaba constantemente entre Inglaterra y Estados Unidos. El desgaste llegó a un punto alarmante. En una ocasión se durmió con los ojos abiertos y asustó a su pareja.
Por eso, decidió negociar su reubicación. Aldis sumó el costo total de sus vuelos durante un año completo. La cifra rondaba los 70 mil dólares.
Con ese dato, propuso mudarse a Florida a cambio de un contrato garantizado. Terry Taylor le respondió que la empresa no ofrecía ese tipo de acuerdos.
Mientras tanto, Aldis contactó a Canyon Ceman en WWE. La respuesta llegó rápido y con entusiasmo evidente.
Sin embargo, la conversación terminó de forma abrupta. Ceman colgó al enterarse de que aún faltaban semanas de contrato con TNA.
El inglés entonces escribió a Dixie Carter para anunciar su salida. TNA respondió en cuestión de horas con el acuerdo que él quería.
La reconstrucción fuera de WWE
Años después, Aldis salió de TNA y buscó nuevamente a William Regal. Nada ocurrió en aquel momento.
El inglés entonces reconstruyó su carrera desde cero en la NWA. La serie “Ten Pounds of Gold” cambió por completo su percepción pública.
Un año después de iniciar aquel proyecto enfrentó a Cody Rhodes en All In. El recinto de Chicago se agotó y la industria cambió de rumbo.
“Fue el momento de Cody al final. Pero fue mi momento al principio”, afirmó.
Posteriormente, Diamond Dallas Page le dio un consejo determinante. Le sugirió contactar directamente a Triple H en lugar de insistir con intermediarios.
Aldis siguió la recomendación pese al riesgo evidente. Meses más tarde, Bruce Prichard lo llamó para trabajar tras bastidores. El puesto de gerente general llegó después.
Sting, AJ Styles y las cicatrices de TNA
Sting apoyó a Aldis desde sus primeros meses en TNA. En 2009 pidió específicamente enfrentarlo en un episodio de Impact.
El inglés apenas llevaba tres meses en la empresa. Además, formaba parte de un equipo y carecía de credenciales individuales.
Aquella lucha lo validó ante veteranos como Kevin Nash y Scott Steiner. Años más tarde, ambos volvieron a enfrentarse en Bound for Glory.
Sting decidió rendirse ante el cloverleaf esa noche. Posteriormente, se dirigió a la directiva detrás del escenario.
“Ahora hagan que eso signifique algo”, les dijo mientras señalaba a Aldis.
No todos los recuerdos resultan positivos. Aldis también protagonizó la última lucha de AJ Styles en TNA.
El inglés califica ese dato como un honor dudoso. Según explicó, gran parte del rechazo de los fanáticos terminó dirigido hacia él.
“Eso me lo colgaron al cuello”, reconoció.
Su lucha favorita de aquella etapa fue precisamente una derrota. Aldis mencionó su combate ante Styles en la Bound for Glory Series. Aquel resultado, según él, lo consolidó ante la audiencia.
El gerente general con carácter
Triple H estableció la dirección del personaje desde el primer día. Aldis no sería un gerente general malvado.
En cambio, debía utilizar su presencia física constantemente. Sin embargo, algunas voces internas pedían exactamente lo contrario.
Ciertos ejecutivos insistían en que no debía hacer ver pequeños a los luchadores. Por eso, le pedían mantenerse al fondo del encuadre.
Paul Heyman ayudó a enterrar esa idea. Durante un segmento en Brooklyn, Heyman le pidió levantarse cuando llegara a su escritorio. La instrucción contradecía por completo la orden recibida minutos antes.
El segmento funcionó de inmediato. Además, aquella noche Aldis conoció a Vince McMahon por primera vez.
El inglés esperaba una reprimenda severa. Sin embargo, McMahon lo felicitó por el resultado.
Poco después llegó su momento más recordado como autoridad. Aldis compartió un sofá con Roman Reigns y soltó una frase que definió al personaje.
“Soy un ejecutivo. No tengo sentimientos”, dijo en aquel segmento.
Aldis reconoció que Reigns resultó clave en esa construcción. Según explicó, el samoano cuida cada gesto, cada pausa y cada palabra.
Dentro del cuarto creativo
El inglés también recordó una reunión previa a WrestleMania. En aquella sala estaban The Rock, Roman Reigns, Cody Rhodes y Seth Rollins.
También participaban Triple H, Paul Heyman, Michael Hayes y Bruce Prichard. Aldis admitió que llegó a preguntarse si realmente pertenecía a ese grupo.
La rivalidad entre The Rock y Triple H en el año 2000 lo empujó hacia esta industria. Por eso, compartir esa sala tuvo un peso simbólico enorme.
Aldis también destacó su química con Chelsea Green y R-Truth. Actualmente, el inglés ya no ocupa el puesto de manera oficial.
La tarea para los nuevos fanáticos
Para muchos espectadores, SummerSlam será la primera lucha de Aldis que verán. El inglés es plenamente consciente de esa realidad.
Por eso, recomendó un combate específico como punto de partida. Se trata de la revancha ante Cody Rhodes en NWA 70, celebrada en Nashville.
Aquel duelo se disputó a dos de tres caídas. Además, ocurrió apenas seis semanas después del encuentro en Chicago y agotó el recinto.
Aldis explicó que la estructura ofrece un poco de todo. La primera caída prioriza la lucha técnica. La segunda se convierte en pelea. La tercera acumula movimientos finales.
También aclaró un rumor sobre su vestimenta. El inglés no luchará en traje.
“Quiero al tesoro nacional”, dijo sobre el atuendo que lo identificó durante años.
SummerSlam sin expectativas
Aldis repitió una misma idea durante ambas entrevistas. Su enfoque está exclusivamente en una noche.
“Estoy tratando esto como una sola lucha”, afirmó.
El inglés aseguró que entró sin expectativas y saldrá igual. Además, evitó especular sobre un posible futuro como luchador de tiempo completo.
También compartió sus combates favoritos en la historia del evento. Mencionó a Bret Hart contra British Bulldog en 1992, un duelo que marcó su infancia.
Igualmente destacó a Bret Hart contra Mr. Perfect. Por otra parte, elogió a John Cena contra Daniel Bryan en 2013.
Finalmente, recordó a Brock Lesnar contra Cena en 2014. Aldis considera a Lesnar el mejor trabajador de su generación.
Familia, fe y una oportunidad única
La preparación también tuvo un costo familiar importante. Aldis canceló el viaje anual de su familia al sur de Francia.
El inglés tuvo que explicárselo personalmente a su hijo. Sin embargo, el niño encontró una manera de involucrarse.
Actualmente graba todos los entrenamientos de acondicionamiento de su padre. Además, edita los videos por su cuenta.
Aldis también agradeció el sacrificio de su esposa, Mickie James. Ambos han pausado sus carreras el uno por el otro durante años.
El inglés mencionó tres motivos de gratitud. El primero es el apoyo de su familia. El segundo es la autoconciencia que desarrolló con el tiempo. El tercero es su fe.
Durante la conversación con Van Vliet, Aldis se quebró emocionalmente.
“Es mi única oportunidad”, dijo.
El inglés espera que la audiencia valore el esfuerzo detrás de esta noche. SummerSlam se celebrará el sábado 1 agosto. El evento estará disponible mediante la aplicación de ESPN y por Netflix a nivel internacional.

