El 20 de junio de 2026, en Mérida, México, El Grande Americano celebraba su regreso ante una multitud que lo ovacionaba. Segundos después, una figura rubia apareció en el stage de AAA. Karmen Petrovic caminó lentamente hacia el ring mientras cuatro hombres atacaban a Americano por la espalda. El segmento cerró con una patada giratoria de Petrovic directo a la cabeza del caído. Los Perros del Mal habían regresado, y ella era su elemento más inesperado
Para entender por qué ese momento importa, hay que conocer el camino que lo hizo posible. La historia de Karmen Petrovic no comienza en un gimnasio de lucha libre. Comienza en una ciudad de Bosnia durante una guerra.
De Zenica a Toronto: una infancia marcada por la supervivencia
Monika Klisara nació el 29 de octubre de 1995 en Zenica, Bosnia y Herzegovina. Sus primeros meses de vida transcurrieron en medio del conflicto armado que devastó los Balcanes durante la década de los noventa. La guerra de Bosnia dejó más de cien mil muertos y obligó a millones de personas a abandonar sus hogares.
Su familia tomó la decisión de marcharse. A mediados de los noventa, cuando Monika tenía apenas unos meses de vida, sus padres la llevaron a Toronto, Canadá. Escapaban del conflicto buscando seguridad y una vida diferente. Su ascendencia es croata y serbia, lo que refleja la complejidad cultural de una región que la guerra intentó dividir.
Toronto se convirtió en su hogar. Sin embargo, la historia de dónde venía nunca desapareció. Además, esa dualidad entre sus raíces balcánicas y su crianza canadiense terminó convirtiéndose en uno de los elementos más poderosos de su identidad como luchadora.
El karate como primer lenguaje
A los cinco años, Monika Klisara comenzó a tomar clases de karate. No fue una decisión accidental. Fue el inicio de una relación que definiría los siguientes veinte años de su vida.
Su progresión fue extraordinaria. A los doce años ya había alcanzado el cinturón negro. Ese logro, que para muchos adultos representa años de dedicación, lo completó siendo apenas una niña. Sin embargo, no se detuvo ahí. Continuó entrenando y compitiendo hasta convertirse en cinturón negro de tercer grado, una distinción que habla de un compromiso absoluto con la disciplina marcial.
A los diecisiete años, su nivel ya era de élite nacional. Formó parte del Equipo Nacional de Karate de Canadá y del equipo provincial de Ontario simultáneamente. Además, acumuló medallas de oro en la Copa Fonseca, los Juegos de Verano de Ontario y los Juegos de Canadá. También conquistó la medalla de oro en la categoría kata del Campeonato de Karate de la Commonwealth en 2018. Finalmente, compitió en los Juegos Panamericanos, donde obtuvo un quinto lugar que confirmó su nivel continental.
Sin embargo, más allá de los trofeos, el karate le enseñó algo que ningún título puede otorgar. Le enseñó disciplina, tolerancia al dolor y la capacidad de competir bajo presión. Esos atributos, posteriormente, se convirtieron en la base de su carrera en la lucha libre profesional.
Por otra parte, la katana que carga al hacer su entrada al ring no es un accesorio aleatorio. Cuando le preguntaron sobre su significado, Petrovic fue directa: “Mi katana es mi espíritu. Cuando gané mi cinturón negro en karate, también gané el derecho de empuñar una katana. Con el tiempo, se convirtió en un símbolo guerrero y también en protección. Llevarla es como llevar mi alma fuera de mi cuerpo.”
Esa conexión entre el arma, su herencia cultural y su historia personal convierte cada entrada suya en algo más que un simple espectáculo. Es una declaración de identidad.
La transición a la lucha libre y la llegada a WWE
El salto del karate competitivo a la lucha libre profesional no es el camino más común. Sin embargo, para Karmen Petrovic tenía sentido. Su base atlética era excepcional. Su capacidad para aprender movimientos complejos bajo presión estaba probada. Además, el combate siempre había sido su medio natural de expresión.
WWE la descubrió durante sus tryouts de 2022. Los evaluadores de la empresa vieron en ella algo que va más allá de las credenciales deportivas. Vieron presencia, atletismo y una historia personal que podía conectar con el público. Fue aceptada en la clase de rookies del Performance Center en el otoño de 2022.
En noviembre de ese mismo año hizo su primera aparición en NXT, compitiendo bajo su nombre real, Monika Klisara. Fue entrenada principalmente por Sara Amato, quien ha trabajado con algunas de las mejores luchadoras que ha producido WWE en la última década. Además, recibió orientación de veteranas canadienses como Natalya, quien reconoció de inmediato el potencial de su compatriota.
Sin embargo, todavía faltaba encontrar la identidad que conectara todo. El nombre Monika Klisara era auténtico pero no tenía el peso que la empresa buscaba proyectar. La solución llegó en 2023 con un reempaquetado completo.
Karmen Petrovic: una identidad construida sobre verdades reales
El 28 de julio de 2023, en un episodio de NXT Level Up, Monika Klisara desapareció. En su lugar apareció Karmen Petrovic, con la katana en mano y una actitud completamente diferente. Perdió su debut televisado ante Ivy Nile. No obstante, la imagen que dejó fue mucho más memorable que el resultado.
El nombre Petrovic tiene un origen curioso. En entrevistas, Karmen ha explicado que lo tomó de un jugador de la NBA. Más allá del origen específico, el apellido encaja perfectamente con su herencia eslava y añade una capa de autenticidad a un personaje que, en el fondo, no es una invención. Es una versión amplificada de quien realmente es.
Además, la descripción oficial de WWE la presenta como “Gold Blooded”, rápida, ágil e implacable. Esas tres palabras resumen bien lo que ofrece dentro del ring. Su estilo de lucha mezcla golpes precisos derivados del karate, trabajo de sumisiones técnico y una agilidad que pocos en el roster de NXT pueden igualar. Su movimiento de finalización, el Single Leg Figure Four Necklock, combina el control de pierna con la presión en el cuello de maneras que reflejan directamente su formación en artes marciales.
El Breakout Tournament 2023: el primer momento grande
La primera oportunidad real de brillar llegó en octubre de 2023. WWE la incluyó en el NXT Women’s Breakout Tournament, un torneo diseñado para presentar talentos emergentes ante el público de NXT. Petrovic respondió con autoridad.
En la primera ronda, el 17 de octubre, derrotó a Jaida Parker para conseguir su primera victoria individual televisada. Fue un momento importante. Hasta entonces, el público de NXT la había visto principalmente en derrotas y en combinaciones de parejas. Esa victoria mostró que tenía lo necesario para ganar cuando la situación importaba.
Sin embargo, la semana siguiente enfrentó a Lola Vice en las semifinales. Vice era en ese momento una de las favoritas del torneo, respaldada por su propio background en MMA y una personalidad magnética. Petrovic compitió bien, pero fue eliminada. No obstante, su actuación en el torneo la dejó en una posición diferente dentro de NXT. Ya no era solo un talento en desarrollo. Era alguien a seguir.
Construyendo historia en NXT: alianzas, romance y traición
Lo que vino después de Breakout Tournament fue un período de construcción paulatina pero consistente. Petrovic apareció regularmente en NXT y en house shows, acumulando experiencia contra algunas de las mejores luchadoras del territorio.
Además, participó en un episodio de TNA Impact el 5 de septiembre de 2024, donde respondió al desafío abierto de Jordynne Grace por el Campeonato Mundial Femenino de TNA. Perdió la lucha, pero el hecho de que WWE la enviara a TNA para una oportunidad titular habla de la confianza interna que la empresa tenía en ella.
Por otra parte, su participación en Josh Barnett’s Bloodsport añadió otra dimensión a su perfil. Esa serie de eventos celebra el combate más cercano al estilo grappling y submission puro. Que Petrovic compitiera allí sin que se sintiera fuera de lugar confirmó que su base marcial es genuina y funcional, no solo estética.
En septiembre de 2024 comenzó una historia de romance en pantalla con Ashante “Thee” Adonis. Lo que inició como una alianza amistosa fue escalando hasta que, el 14 de enero de 2025, la relación fue oficialmente confirmada en pantalla. Además, Adonis comenzó a aparecer en su esquinero durante sus combates.
Sin embargo, el 18 de febrero de 2025 llegó el momento más importante de esa etapa. Petrovic ganó una triple amenaza ante Jaida Parker y Kelani Jordan, asegurando así una oportunidad por el Campeonato Femenino Norteamericano de NXT. Era su primera oportunidad titular individual en WWE. Enfrentó a Stephanie Vaquer la semana siguiente y no pudo ganar el título. No obstante, la experiencia la colocó en el nivel más alto del territorio.
El giro definitivo en su personaje llegó el 29 de abril de 2025. Adonis organizó una lucha sorpresa para ella ante Sol Ruca, campeona norteamericana, sin avisarle. Petrovic llegó sin preparación y perdió el combate. La frustración acumulada alcanzó su límite. Atacó a Adonis frente al público y puso fin a la historia de romance de la manera más contundente posible.
Ese momento no fue solo el cierre de una historia. Fue la declaración de independencia de un personaje que había estado funcionando como secundario. Karmen Petrovic dejó claro que no necesitaba a nadie. Finalmente, el giro heel que muchos en la comunidad esperaban había llegado para quedarse.
Los Perros del Mal: el capítulo más grande de su carrera
El 20 de junio de 2026, todo tomó sentido. El debut de los nuevos Perros del Mal en AAA colocó a Petrovic en el centro de la historia más ambiciosa que ha producido la alianza WWE-AAA hasta el momento.
La facción original de Los Perros del Mal fue fundada a principios de los años 2000 bajo el liderazgo de Hijo del Perro Aguayo. Fue una de las más temidas y respetadas en la historia de la lucha libre mexicana. Su trágico final llegó con la muerte de su líder en 2015 durante un evento en Tijuana. Desde entonces, el nombre había permanecido guardado con respeto y cuidado.
La nueva versión recibió la bendición de la familia de Perro Aguayo Jr., lo que legitima su uso y refuerza el peso del legado. Daga, único miembro con historia previa en la facción original, sirve como el puente entre ambas eras. Los Garza aportan el vínculo familiar, ya que su tío Héctor Garza fue integrante del grupo original. Bronco Nima añade el poder físico desde NXT. Y Petrovic, según varios analistas, ocupa el espacio que en su momento tuvo Taya Valkyrie dentro de la facción.
Su rol en el debut fue estratégico y efectivo. Apareció como distracción, lo que le permitió a los cuatro hombres rodear a El Grande Americano sin que este lo viera venir. Cuando la trampa ya estaba cerrada, Petrovic entró al ring y remató la paliza con una patada giratoria a la cabeza que cerró el segmento de manera memorable.
Ese detalle no es menor. En facciones mixtas dentro de la lucha libre, la integrante femenina puede quedarse en un rol decorativo. Sin embargo, desde el primer momento, Los Perros del Mal posicionaron a Petrovic como una rematadora. Como alguien que ejecuta el golpe final. Esa distinción define cómo será utilizada hacia adelante.
Por qué Karmen Petrovic importa dentro y fuera del ring
La historia de Karmen Petrovic tiene varios niveles de relevancia que van más allá de los resultados y los personajes.
En primer lugar, es una de las pocas luchadoras en el sistema WWE con un background deportivo de alto rendimiento completamente verificable y reconocible. Sus medallas de oro no son parte de un personaje de ficción. Son reales y están documentadas. Eso añade credibilidad a sus ataques, a su estilo y a la manera en que se mueve dentro del ring.
Además, su historia personal de migración y supervivencia conecta con audiencias que raramente se ven representadas en la lucha libre. Una mujer de herencia bosniaca, croata y serbia que escapó de una guerra y construyó una carrera de élite en Canadá y luego en WWE es una historia que trasciende el deporte espectáculo.
Finalmente, su presencia en Los Perros del Mal dentro de AAA la coloca en un contexto completamente nuevo. Hasta ahora, su historia había sido construida enteramente dentro de NXT. Los Perros del Mal la exponen a una audiencia diferente, con una cultura de lucha libre distinta y con rivalidades que pueden ir en múltiples direcciones.
El próximo gran capítulo de su carrera está comenzando. Y la patada que le conectó a El Grande Americano en Mérida fue apenas la primera línea de ese nuevo texto.


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